Las fuerzas armadas del gobierno sirio ampliaron el lunes su campaña de bombardeos contra zonas que están bajo control insurgente en el norte de Siria, donde atacaron la ciudad de Alepo y un poblado en la frontera con Turquía. Las ofensivas causaron la muerte de unas 45 personas, según activistas.

El ataque contra el pueblo fronterizo de Azaz, en la región de Alepo, fue el más reciente en el que usaron los potentes pero imprecisos "barriles bomba", dijo un activista llamado Abú al-Hasán Marea. Agregó que los residentes del pueblo le informaron que 15 personas murieron en el ataque. Otro grupo activista, los Comités de Coordinación Local, dio la misma cifra de víctimas.

Los barriles bomba son contenedores cargados con explosivos y combustible muy imprecisos en sus blancos. A menudo caen en escuelas y mercados, donde generan daños masivos.

Con el bombardeo de Azaz parece que el gobierno ha aumentado el rango de objetivos una semana después de que el 15 de diciembre iniciara una ofensiva aérea inusualmente potente contra Alepo, en la que sus helicópteros han arrojado barriles bomba sobre zonas controladas por los rebeldes. Esta, la ciudad más grande de Siria, está dividida en áreas controladas por el gobierno y por los insurgentes.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, afincado en Gran Bretaña, reportó que varios ataques aéreos registrados el lunes contra los vecindarios de Sukari, Madi, Marjeh y Nairab, en Alepo, dejaron al menos 30 muertos, incluidos 12 niños. Agregó que la cifra podría ser más alta porque hay muchas personas heridas de gravedad.

Rami Abdurrahman, director del Observatorio, dijo previamente el lunes que los bombardeos contra la provincia de Alepo han matado a por lo menos 301 personas, desde mediados de diciembre, entre las que cuentan 87 niños, 30 mujeres, y 30 combatientes opositores.

Esa cifra no incluía los decesos reportados el lunes. El grupo Médicos sin Fronteras ha dicho que las bombas mataron a por lo menos 189 personas y herido a 879 tan solo en los primeros cuatro días de asedio.

La Coalición Nacional Siria, el principal grupo opositor del país y el cual cuenta con el respaldo de Occidente, advirtió que si continúa la campaña de bombardeos contra Alepo no participará en las conversaciones de paz patrocinadas por la ONU que están programadas para el 22 de enero en Suiza. De acuerdo con un comunicado de la coalición, el secretario general del grupo, Badr Jamous, dijo que boicotearán las negociaciones si no se detiene la ofensiva aérea.

El gobierno no ha hecho comentarios sobre la intensificación de los ataques en Alepo ni sobre el uso de barriles bomba. El uso de estas armas rudimentarias deja entrever que el presidente Bashar Assad trata de fortalecer su posición un mes antes de que comiencen las conversaciones de paz en Suiza.

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Los periodistas de The Associated Press Bassem Mroue en Beirut y Cassandra Vinograd en Londres contribuyeron a este despacho.

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