Helicópteros civiles evacuaron a ciudadanos estadounidenses de una violenta ciudad de Sudán del Sur donde se escucha el tableteo de las ametralladoras pesadas, pero 3.000 ciudadanos de países como Canadá, Gran Bretaña y Kenia siguen atrapados, dijo el lunes un alto funcionario de la ONU.

Toby Lanzer, coordinador de actividades humanitarias de la ONU, dijo que australianos, ugandeses y etíopes están entre las 15.000 personas que buscan protección en una base de la organización internacional en Bor, una ciudad donde se prevé un aumento de la violencia en los próximos días.

El saldo de víctimas de los últimos siete días en Sudán del Sur probablemente supere el millar, aunque no hay cifras confirmadas disponibles, dijo. La cantidad de refugiados internos probablemente ya ha superado los 100.000, dijo Lanzer, que busca asistencia financiera urgente de la comunidad internacional.

"No puedo darme el lujo de ninguna demora en las capitales de países donantes", declaró a The Associated Press en una llamada telefónica. "Nunca ha habido una mayor necesidad en Sudán del Sur".

Bor es la ciudad donde fuerzas rebeldes dispararon contra tres helicópteros militares estadounidenses el sábado, obligando a los Ospreys --un híbrido avanzado de helicóptero-avión-- a abortar sus misiones de rescate. El domingo Estados Unidos evacuó a sus ciudadanos en helicópteros civiles de su propio país y la ONU.

Durante los últimos días, Estados Unidos ha evacuado a 380 de sus ciudadanos y a otros 300 de Sudán del Sur, que ha sido escenario de violentos enfrentamientos étnicos en toda la nación. Jefes militares leales al expulsado vicepresidente han desertado y dicen que ahora controlan regiones que tienen lucrativos yacimientos de petróleo.

Lanzer, que pasó el fin de semana en Bor, dijo que la ciudad experimenta duelos duros pero esporádicos "y fuego de ametralladoras pesadas".

La violencia comenzó el 15 de diciembre. El presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, de la etnia dinka, dijo la semana pasada que una intentona golpista había provocado la violencia, y culpó directamente al ex vicepresidente Riek Machar, de la etnia nuer. Desde entonces otros funcionarios han dicho que los enfrentamientos entre elementos dinka y nuer de la guardia presidencial provocaron los combates, que se han extendido a todo el país.

Algunos analistas han sugerido que una milicia tribal, conocida como el Ejército Blanco, formada por personas de la etnia lou nuer, se acerca a Bor, ciudad poblada por dinkas. Lanzer dijo que no podía decir nada con precisión sobre esos reportes.

"Todos saben que Bor es un lugar estratégico", dijo. "Me es difícil imaginar que Bor esté completamente en calma en los próximos días", dijo, y agregó que piensa que la violencia puede agravarse significativamente en los próximos días, por lo que la ONU está fortificando su posición.

Durante el fin de semana, Estados Unidos desplegó 45 efectivos militares para ayudar a evacuar a ciudadanos estadounidenses, además de los 45 soldados enviados a la capital, Yuba, la semana pasada para proteger la embajada. Cuatro militares norteamericanos resultaron lesionados en el intento de evacuación del sábado.