El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, exhortó a la comunidad internacional el domingo a intensificar la ayuda para la reconstrucción de las zonas en Filipinas devastadas por tifón Haiyan, y agregó que "no debemos permitir que esto se convierta en otra crisis olvidada".

Ban se reunió con embajadores extranjeros en Manila al final de su visita de tres días y pidió a países donantes a brindar más ayuda tras el paso del tifón, que el 8 de noviembre azotó el centro de Filipinas y mató al menos a 6.100 personas y dejó cerca de 1.800 desaparecidos.

Comunidades enteras fueron arrasadas por los fuertes vientos de Haiyan y oleaje tipo tsunami que afectó o se llevó más de un millón de viviendas y lesionó a 27.000 personas.

Naciones Unidas busca recaudar 791 millones de dólares para un plan de recuperación que se espera dure un año. El gobierno filipino ha lanzado por su cuenta una campaña de reconstrucción de 8.170 millones de dólares que se extenderá a cuatro años.

Ban dijo a los periodistas que Naciones Unidas apoya firmemente los esfuerzos y liderazgo de Filipinas para mejorar la preparación y resistencia ante los desastres naturales.

Agregó que visitó al país para mostrar su solidaridad con el gobierno y el pueblo de Filipinas y que su visita del sábado a la ciudad de Tacloban, una de las más golpeadas por el tifón, resultó inspiradora.

El embajador británico Asif Ahmad, uno de los embajadores que se reunieron con Ban, dijo que la visita del secretario general de la ONU "fue importante para retener la atención internacional y nacional en la recuperación tras el tifón antes de que se pase a otro tema".