El líder militar de la rama de la red al-Qaida en Yemen admitió el sábado que uno de combatientes atacó un hospital vinculado con el Ministerio de Defensa en Saná, ocurrido este mes.

Qassim al-Rimi, comandante de al-Qaida en la Península Arábiga, dijo a través de un video publicado en páginas de internet de grupos combatientes el sábado que había advertido a los agresores no ingresar al hospital dentro del complejo ni a un sitio de oraciones en el lugar. Pero, agregó, uno de los combatientes lo hizo.

"Aceptamos completa responsabilidad por lo que sucedió en el hospital y pagaremos dinero sangriento por las familias de las víctimas", dijo al-Rimi.

El líder repitió una aseveración previa de al-Qaida de que el Ministerio de Defensa alberga salas de control de aviones teledirigidos y a expertos estadounidenses.

El ataque del 5 de diciembre mató a 52 personas, entre ellas siete extranjeros provenientes de Alemania, la India, Filipinas y Vietnam.