Las familias de algunas de las 270 personas que murieron en el atentado contra un avión de Pan Am que volaba sobre Lockerbie se reunieron el sábado en esta localidad escocesa para conmemorar el 25 aniversario de la tragedia.

La aeronave del vuelo 103 de la aerolínea estadounidense con destino a Nueva York explotó en el aire menos de una hora después de que despegara de Londres el 21 de diciembre de 1988.

Muchas de las víctimas fatales eran estudiantes universitarios estadounidenses que regresaban a su país para pasar las fiestas de fin de año.

El ex agente de inteligencia de Libia, Abdel Baset al-Megrahi, fue declarado culpable del atentado explosivo.

Se le condenó a prisión perpetua pero las autoridades escocesas le concedieron en 2009 la libertad por razones humanitarias una vez porque se le había diagnosticado cáncer de próstata. Al-Megrahi falleció en 2012 en Trípoli.

Diversas autoridades, entre estas el ministro principal de Escocia, Alex Salmond, y parientes de algunas de las víctimas se reunieron en el cementerio Dryfesdale de Lockerbie, donde colocaron ofrendas florales y depositaron tarjetas entre música de gaitas.

"En mi corazón, para mí, este es mi hogar, y no hay otro lugar en el que sienta que yo deba estar en esta ocasión que es muy triste y especial", dijo Jane Schultz, que perdió a su hijo Thomas, que tenía 20 años.

"Este lugar donde estuvo Thomas es agradable y tranquilo, es como volver a casa", agregó.

La abadía de Westminster en Londres y una iglesia local en Lockerbie tenían programados para el sábado servicios religiosos en memoria de las víctimas de este atentado.

En Estados Unidos, el secretario de Justicia, Eric Holder, y otros funcionarios serían los oradores de una ceremonia en el Cementerio Nacional de Arlington en Virginia.

La Universidad de Syracuse, en el estado de Nueva York, tenía previsto un servicio religioso por sus 35 estudiantes que perdieron la vida en aquella fecha cuando regresaban de sus estudios en Europa.