Los Vikings de Minnesota planean medidas adicionales de seguridad para su último partido en el Metrodome el próximo fin de semana, con el fin de evitar que se repitan los disturbios ocurridos hace 32 años cuando el equipo disputó su último encuentro en el viejo estadio Metropolitan en Bloomington.

Después que los Chiefs de Kansas City derrotaron 10-6 a los Vikings el 20 de diciembre de 1981, los aficionados se lanzaron al terreno de juego en el Met para agarrar lo que pudieran. Derribaron los postes de gol de campo, los altavoces en la zona de anotación y partes del marcador. Nueve personas fueron arrestadas.

Las autoridades dicen estar decididas a no permitir que vuelva a ocurrir una cosa así. El miércoles se reunieron en el Metrodome para analizar las medidas de seguridad.

"Obviamente se le prestará mucha atención a la seguridad en el interior, simplemente monitoreando de forma que los aficionados puedan celebrar, pero de una forma segura y responsable", dijo Medaria Arradondo, inspectora de policía a cargo del Primer Distrito en el centro de Minneapolis.

Casi el doble de policías de Minneapolis estarán presentes cuando los Vikings enfrenten a los Lions de Detroit el 29 de diciembre en el último partido en el Metrodome, en comparación con un juego cualquiera. También habrá personal adicional de Whelan Security, la empresa que proporciona seguridad privada para los Vikings, reportó el noticiero de la Radio Pública de Minnesota (http://bit.ly/1fsASIy ).