El presidente Barack Obama insinuó el viernes que podría limitar la recolección masiva de los registros telefónicos de la ciudadanía estadounidense a fin de aliviar los temores de que se está invadiendo su privacidad.

En su tradicional conferencia de prensa de fin de año, Obama enfatizó que aún no ha tomado una decisión sobre el programa de recaudación de datos emprendido por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), pero ofreció el primer indicio de que estaría dispuesto a modificar la parte del programa que almacena los registros telefónicos de la ciudadanía, al comentar: "hay más de una manera de hacer las cosas".

Una modificación podría ser el cese de la práctica de almacenar los registros telefónicos por cinco años y dejar que las compañías telefónicas se hagan responsables.

Obama defendió enérgicamente los programas de vigilancia que practica el gobierno y que fueron divulgados por un antiguo analista de sistemas de la NSA.

Esta intención de hacer concesiones se conoció la misma semana que un juez federal declaró que el programa de recolección de datos es inconstitucional y un panel presidencial que incluyó a expertos en inteligencia sugirió reformas. Tanto el juez como el grupo de expertos dijeron que hay poca evidencia de que alguna amenaza terrorista hubiese sido frustrada por el programa, conocido como Sección 215 de la Ley Patriota.

"Potencialmente, siempre hay formas de hacerlo, garantizar más a la gente que hay revisiones y balances y que hay suficiente supervisión y transparencia", dijo Obama. Programas como la extensa colección de registros telefónicos "podrían rediseñarse en formas que nos den la misma información cuando lo necesitas sin crear este abuso potencial".

El panel asesor ofreció 46 recomendaciones ante la ola de enojo público por la extensa vigilancia del gobierno. El panel recomendó que los registros telefónicos sean almacenados en empresas privadas, pero también pidió al gobierno obtener un permiso de la Corte de Vigilancia de Inteligencia Extranjera para poder acceder a ellos.

El mandatario no habló de esa opción, lo que significa que el gobierno todavía podría tener acceso irrestricto a los datos. Obama también volvió a defender la necesidad de este programa por seguridad nacional. El presidente puede rechazar, aceptar o enmendar cualquiera de las recomendaciones y sólo habló en general sobre la posible necesidad de algunos cambios, pero no qué tanto podrían modificarse.

Richard Leon, el juez federal que declaró inconstitucional la amplia recolección de datos de la NSA, dijo que la operación de la agencia de seguridad era "orweliana" en escala y dijo que hay poca evidencia de que su gigantesca invención de tener registros de los estadounidenses previno un ataque terrorista.