Soldados del ejército egipcio se enfrentaron el viernes con milicianos islamistas seguidores de al-Qaida en el norte de la península del Sinaí, en una operación en que murieron dos soldados como parte del esfuerzo para erradicar a los miembros del grupo de la región, informó un funcionario de seguridad.

Los enfrentamientos ocurrieron en momentos que las fuerzas de seguridad en todo el país trataban de aplacar las protestas de simpatizantes del derrocado presidente Mohamed Morsi, valiéndose de gas lacrimógeno a fin de dispersar a los manifestantes que lanzaban piedras.

El enfrentamiento en el Sinaí tuvo lugar cuando los soldados respaldados por vehículos blindados incursionaron por las calles de el-Mahdiya un pueblo situado en la frontera de Egipto con la Franja de Gaza. La operación tenía por objeto hallar tres milicianos de Ansar Jerusalén, entre ellos Shadi el-Manaei, un sospechoso de ser el autor intelectual de ataques previos, dijo el funcionario.

Ansar Jerusalén, al igual que otros grupos del Sinaí simpatizantes de al-Qaida, han sido responsabilizados por los crecientes ataques contra la policía y los militares egipcios desde el 3 de julio cuando fue derrocado Morsi.

El grupo se ha atribuido la responsabilidad de la explosión de un coche bomba contra el ministro del Interior en septiembre, atentado del que el funcionario salió ileso. Veintenas de policías egipcios y soldados han muerto en ataques que se sospecha han sido perpetrados por presuntos insurgentes islamistas desde que se produjo el golpe de estado.

En El Cairo, la ciudad de Alejandría, situada a orillas del Mar Mediterráneo, y en Suez, al este del país, los simpatizantes de Morsi realizaron marchas el viernes después de las oraciones y coreaban lemas contra los militares. La principal consigna era "Nuestra constitución del 2012" refiriéndose a la carta redactada bajo el gobierno de Morsi la cual ha sido enmendada después de su derrocamiento. El gobierno interino ha convocado a una votación pública para el 14 y 15 de enero para aprobación.

Se trata de la primera prueba real del gobierno interino controlado por los militares egipcios que confía con obtener una cómoda mayoría que preserve su legitimidad. La Hermandad Musulmana de Morsi anunció que hará un boicot a la votación y ha instado a sus seguidores a que realicen protestas callejeras durante los dos días del referendo.

Un funcionario de seguridad dijo que más de 40 personas han sido arrestadas durante las protestas del viernes. El funcionario habló a condición de mantenerse anónimo por no estar autorizado a hablar con los periodistas.