Durante meses, dos paneles que han recibido asignaciones casi idénticas del presidente Barack Obama han estudiado cómo la Casa Blanca debe cambiar o limitar los programas de vigilancia de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). Los dos grupos han funcionado de manera separada, con diferentes expertos y audiencias públicas y privadas, pero con casi el mismo mandato.

Así que fue al menos un poco sorprendente que cuando el primer panel, que esta semana recomendó a los programas de la NSA, exhortara a la Casa Blanca a abolir el segundo panel y reemplazarlo por uno nuevo.

Entre las 46 recomendaciones expuestas en un documento de 300 páginas dado a conocer el miércoles por el Grupo de Revisión Presidencial sobre Tecnologías de Inteligencia y Comunicaciones, está la propuesta de eliminar la Junta de Supervisión de Privacidad y Libertades Civiles, ente independiente, que planea emitir en enero su propio informe sobre la vigilancia de la NSA.

El grupo concluyó que la junta independiente de supervisión, que sólo está autorizada a estudiar los asuntos relacionados con antiterrorismo e inteligencia, también debe tomar en cuenta todos los temas de inteligencia extranjera. Para ello, el grupo exhortó a crear una nueva junta de supervisión, media que necesitaría una nueva ley porque el Congreso creó la que está en funciones.

La nueva junta, dijo el grupo, "debe tener amplia autoridad para revisar las actividades del gobierno en materia de inteligencia extranjera y contraterrorismo siempre que estas tengan implicaciones para las libertades civiles y la privacidad".

El presidente de la junta de supervisión, David Medine, dijo el jueves que valía la pena considerar la recomendación del grupo de revisión y que, hablando a título personal, piensa que un mayor papel para la junta exigiría una mayor inversión del gobierno en personal y recursos. La junta cuenta en este momento con cuatro empleados a tiempo parcial y cinco a tiempo completo.

"El grupo de revisión reconoció claramente que el gobierno necesita más supervisión de lo que la de la junta sobre el contraterrorismo, dijo Greg Nojem, alto asesor del Centro para la Democracia y la Tecnología, un grupo de libertades civiles.

El grupo de revisión incluso sugirió un nombre complicado para sustituir el ya complejo de la junta de supervisión: Junta de Protección de las Libertades Civiles y la Privacidad (CLPP).