Luego de que los fumadores fueron exiliados a las aceras de la ciudad de Nueva York, algunos recurrieron a los cigarrillos electrónicos como una manera de sortear la prohibición de fumar en lugares como restaurantes y oficinas.

Pero ahora les quedan pocas bocanadas, ya que el concejo municipal votó el jueves en favor de expandir la prohibición a los cigarrillos electrónicos. Una vez que sea firmada por el alcalde, la medida entraría en vigor en cuatro meses.

Los cigarrillos sin tabaco calientan una sustancia química, liberan vapores y le dan a los fumadores una dosis de nicotina. La Administración de Alimentos y Medicinas ha dicho que planea regular los cigarrillos electrónicos, pero no ha publicado ninguna regla.

Varios estados, como Nueva Jersey, Arkansas, Utah y Dakota del Norte, ya incluyen a los cigarrillos electrónicos en los reglamentos que prohíben fumar en interiores.