Cientos de maestros efectuaron el jueves una protesta en el Capitolio de Puerto Rico al no alcanzar un acuerdo con el gobernador sobre una reforma al sistema de pensiones, el cual está cerca del derrumbe, a decir de las autoridades.

Los inconformes interrumpieron la sesión legislativa especial que había convocado el gobernador Alejandro García Padilla para debatir medidas tendentes a una reforma en medio de las presiones para tranquilizar a las agencias calificadoras de Wall Street ante la recesión que se prevé afectará por octavo año a este territorio de Estados Unidos.

García dijo que el sistema de pensiones para los maestros tiene un déficit de 10.000 millones de dólares y sin la adopción de medidas se quedará sin recursos para 2020.

"Lo que no podemos hacer es cruzarnos de brazos", agregó. "Posponer la reforma lo único que hará es empeorar la condición del sistema, requerir medidas más drásticas para salvarlo y contribuir a la degradación del crédito del país", apuntó.

El gobierno pretende cambiar el sistema de un plan definido de prestaciones a uno definido de contribuciones y posiblemente incrementar la edad de retiro, entre otros aspectos.

Jaime Perelló, presidente de la Cámara de Representantes de Puerto Rico, expresó su apoyo a la propuesta de García. "No hay forma de salvar el sistema de retiro de maestros sin hacerle cambios", afirmó.

Aída Díaz, presidenta de la Asociación de Maestros de Puerto Rico, dijo que no respalda las propuestas presentadas por García a los legisladores.

Los maestros que protestan contra los cambios propuestos dijeron que apoyan alternativas como un alza de impuestos a las empresas extranjeras a fin de robustecer los ingresos fiscales y que se disponga del dinero no reclamado del sistema electrónico de lotería de la isla.

Casi 42.000 maestros contribuyen a un sistema de pensiones del que se mantienen cerca de 38.000 profesores retirados.

A diferencia de otros trabajadores de gobierno en Puerto Rico, los maestros no tienen Seguridad Social y cuando se retiran dependen completamente de sus pensiones.

El gobierno dijo que si hubiera tenido capacidad para aportar 736 millones de dólares al sistema en este año fiscal habría podido corregir el déficit, pero subrayó que apenas contribuyó con 25% de esa cantidad, es decir 186 millones de dólares.

Puerto Rico afronta dificultades debido a una abultada deuda pública por 70.000 millones de dólares.

García ha adoptado otras medidas para tranquilizar a las agencias calificadoras, como una reforma al sistema de pensiones públicas correspondiente a otros empleados de gobierno.