Un aumento en la violencia étnica amenazaba con extenderse a todo Sudán del Sur el jueves, al tiempo que fuentes oficiales reconocieron que el gobierno ha perdido el control de la capital de su estado más grande y poblado.

La declaración del presidente Salva Kiir, de que un intento de golpe de estado había detonado la violencia, fue desmentida por un dirigente del partido oficialista. La violencia comenzó el domingo cuando la guardia presidencial intentó desarmar a camaradas suyos pertenecientes al grupo étnico nuer, dijo Choul Laam, jefe de personal del secretario general del Movimiento Popular de Liberación de Sudán, el partido de gobierno.

Los que intentaron desarmarlos eran miembros de la tribu dinka, a la cual pertenece Kiir, dijo Laam a la prensa en Nairobi.

"La situación en Sudán del Sur se puede calificar de tensa y frágil. Si no se la contiene, podría desembocar en la limpieza étnica", advirtió Laam.

Según el gobierno, la violencia ya ha dejado medio millar de muertos. En Juba, la capital, aparentemente reinaba la calma, pero se informó de choques en la provincia de Jonglei.

La organización activista Human Rights Watch dijo el jueves que soldados sursudaneses disparaban indiscriminadamente en zonas densamente pobladas de Juba y atacaban a personas por su etnicidad durante los combates recientes en la ciudad.

Dijo que de acuerdo con testigos y víctimas de la violencia, "los soldados atacaban específicamente a personas del grupo étnico nuer". Se preguntaba a la gente acerca de su etnicidad, y a los nuer se les "disparaba deliberadamente". También pudo haber casos en que soldados nuer atacaron a los dinka.

El International Crisis Group, otro grupo activista, dijo el miércoles que grupos armados en Juba "atacaban a civiles de acuerdo con su grupo étnico".

Estados Unidos ha exhortado a sus ciudadanos a partir de Sudán del Sur inmediatamente.

El vocero militar sursudanés Philip Aguer dijo que las autoridades militares en Bor, la capital de Jonglei, no contestaban sus teléfonos el jueves, por lo que el gobierno central cree que han desertado.

"Perdimos el control de Bor a la rebelión", dijo Aguer.

Dijo que se reportaron enfrentamientos armados en Bor durante la noche cuando oficiales desertores trataron de quitar el control de la ciudad a las fuerzas leales. Hubo por lo menos 19 civiles muertos, dijo Martin Nesirky, vocero de la oficina del secretario general de la ONU, citando cifras de la Cruz Roja de Sudán del Sur.

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Odula reportó desde Nairobi, Kenya. Con información del periodista de AP Rodney Muhumuza desde Kampala, Uganda.