Cocaína por valor de unos 1.200 millones de dólares anuales pasa por Africa occidental anualmente, sostuvo el miércoles el secretario general de la ONU, en tanto que el Consejo de Seguridad expresó "profunda preocupación" ante los vínculos crecientes del narcotráfico con grupos terroristas.

El consejo emitió un comunicado de su presidencia después de recibir un informe de Ban Ki-moon sobre los riesgos a la estabilidad de una región caracterizada por fronteras porosas, gobiernos mal financiados y actividad de grupos extremistas.

El auge reciente de África occidental como ruta para el trasiego de cocaína y otras drogas de América Latina a Europa ha provocado consternación en la comunidad internacional. Según funcionarios diplomáticos, ahora esa zona africana está produciendo sus propias drogas, incluida la metanfetamina.

Ban dijo que en la actualidad hay "más de un millón de consumidores de drogas ilícitas" en la vasta región, lo cual perjudica su desarrollo. A principios de año, el desempleo allí se calculaba en 10%.

En África occidental están "aumentando las infecciones con VIH debido a las inyecciones de drogas", declaró Yury Fedotov, director ejecutivo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, al Consejo de Seguridad.

Hizo notar también que los vínculos entre los narcotraficantes y los grupos extremistas en la región se están volviendo "más obvios".

Fedotov dijo que la cantidad total de cocaína que pasó a través de África occidental en 2010 fue de cerca de 33 toneladas, de las cuales 18 eran solo para Europa.

El comunicado de la presidencia exhorta a los países en la región a trabajar juntos para fortalecer sus fronteras y mejorar el combate al tráfico. Ban contrastó la "débil coordinación intergubernamental" en la región con los estrechos vínculos entre los narcotraficantes allí.

Said Djinnit, enviado especial de la ONU para la región, enfatizó que se requiere ayuda externa para combatir los problemas de las drogas y el crimen organizado, los cuales están cada vez más entrelazados.

"De hecho, los estados de África occidental y del Sahel no pueden llevar a cuestas por sí solos el peso político y financiero de este combate a las organizaciones delictivas, que en ocasiones están mejor equipadas y cuentan con mayores recursos que las instituciones nacionales encargadas de combatirlas", afirmó.