Los enfrentamientos entre facciones militares en Sudán del Sur se han propagado de la capital al estado rural de Jonglei, afirmó un jefe militar el miércoles. Se cree que hasta 500 personas pueden haber muerto desde el domingo en el país más joven del mundo.

El vocero militar de la nación, coronel Philip Aguer, dijo a The Associated Press que se combatía durante la noche en Jonglei, el mayor estado de Sudán del Sur, y que trataba de confirmar versiones sobre deserciones en el ejército.

Diplomáticos de las Naciones Unidas dijeron que podía haber 500 muertos en los hechos de violencia supuestamente entre tribus rivales. Unas 20.000 personas han buscado refugio en instalaciones de la ONU en Juba, la capital, desde que estalló la lucha el domingo, y el martes Estados Unidos ordenó a sus ciudadanos a que salieran del país inmediatamente.

Mientras tanto, EgyptAir dijo que reanudaba sus vuelos a Juba después de una suspensión de tres días. El director de la compañía matriz de la aerolínea, Hosam Kamal, dijo que los vuelos se reanudaron después de asegurarse de que la situación era estable en el aeropuerto de aquella ciudad.

El presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, dijo el lunes en un mensaje a la nación que su gobierno desbarató un intento golpista de un grupo de soldados leales al exvicepresidente Riek Machar, que ahora es objeto de una cacería por parte de los militares. El canciller Barnaba Marial Benjamin afirmó el miércoles que al parecer Machar huyó de Juba y está oculto.

"Si quiere ser presidente debe esperar las elecciones", enfatizó Benjamin. "Quiere ser presidente, pero por las malas".

Por lo menos diez líderes políticos han sido arrestados por su participación en el supuesto golpe, dijo el gobierno el martes por la noche.

Los combates enfrentan a soldados de la tribu mayoritaria dinka, de Kiir, con el grupo étnico nuer de Machar.

Casie Copeland, la analista de Sudán del Sur del Grupo Crisis Internacional, dijo que líderes de los nuer en el ejército están desertando en Jonglei, en una intensificación del conflicto.

"La situación ya no está reducida a Juba. Esta extensión del conflicto a nivel nacional provoca profunda preocupación e impone serios desafíos a los esfuerzos para reducir hostilidades", afirmó.

Las tensiones se han agravado desde que Kiir despidió a Machar como vicepresidente en julio. Machar, quien manifestó su intención de ser candidato a presidente en 2015, dijo después de ser despedido que la unidad del país no podía tolerar "un gobierno unipersonal ni una dictadura". Su desplazamiento, parte de un despido de todo el gabinete, se produjo en medio de versiones de una lucha por el poder en el seno del partido gobernante.