Brasil debería otorgar asilo político al ex contratista de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense Edward Snowden, dijo el miércoles el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores y Defensa del Senado.

Una colaboradora del senador Ricardo Ferraco dijo que éste quiere reunirse con el canciller Luiz Alberto Figueiredo para "solicitar que se otorgue asilo a Snowden". La fuente se abstuvo de entrar en detalles y pidió el anonimato porque no está autorizada a hablar con la prensa.

En una carta publicada el miércoles por el periódico Folha de Sao Paulo, Ferraco dijo que "Brasil tiene una oportunidad que no puede darse el lujo de perder".

El rotativo publicó el martes una "carta abierta al pueblo de Brasil" en la que Snowden escribió que está dispuesto a ayudar al país sudamericano a investigar el espionaje de la NSA (siglas en inglés de la agencia estadounidense) en su territorio, pero que sólo puede hacerlo si se le concede asilo político porque el "gobierno (de Estados Unidos) continuará obstaculizando mi capacidad para manifestarme".

Los periódicos The Guardian, de Gran Bretaña, y The Washington Post fueron los primeros en publicar artículos sobre los programas de espionaje de la NSA basándose en algunos de los miles de documentos que Snowden entregó al periodista del Post, Barton Gellman; al periodista estadounidense Glenn Greenwald, quien vive en Brasil, y a la documentalista norteamericana Laura Poitras.

En los documentos se puso al descubierto que Brasil es el principal objetivo del espionaje de la NSA en América Latina, el cual ha abarcado el teléfono celular de la presidenta brasileña Dilma Rousseff y escuchas en la red interna de comunicaciones de la empresa petrolera estatal Petrobras.

Estas revelaciones enfadaron profundamente a Rousseff, que canceló su visita oficial a Washington programada para octubre, la cual incluía un almuerzo de estado. La mandataria también ha exigido a las Naciones Unidas la adopción de medidas para que se proteja a los ciudadanos del espionaje.

Un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil dijo el miércoles que, a principios de julio, Snowden envió por fax una solicitud de asilo político a la embajada brasileña en Moscú, donde radica amparado en una visa temporal de un año.

"Sin embargo, no respondimos a ese fax porque no estaba firmado y no había manera de verificar su autenticidad", señaló el funcionario, que agregó que este tipo de peticiones deben ser remitidas formalmente a las autoridades brasileñas. Solicitó el anonimato porque no está autorizado a declarar sobre el tema.

Si Snowden presenta una petición formal, la decisión final le corresponderá a Rousseff, dijo el funcionario.

Rousseff no ha hecho declaraciones sobre la carta de Snowden, pero un funcionario del palacio presidencial señaló que es "muy improbable" que Brasil conceda asilo al estadounidense. El funcionario declinó ser identificado porque tampoco está autorizado a hacer declaraciones a la prensa.

Diversos miembros del Congreso de Brasil han exigido que se conceda el asilo a Snowden para que éste pueda ayudar a las pesquisas de los legisladores sobre las actividades de la NSA en el país sudamericano.

La senadora Vanessa Grazziotin, quien encabeza la comisión del Senado que investiga el espionaje estadounidense en Brasil, dijo que la carta de Snowden muestra que "él está dispuesto a cooperar, pero sin imponer ninguna condición".

"Su ayuda (de Snowden) sería más que útil, pero todo deberá hacerse de tal manera que no se ponga en riesgo nuestra relación con Estados Unidos", dijo la senadora en entrevista telefónica. "En lo personal, yo defiendo la idea de que Brasil conceda el asilo político a Snowden sólo por razones humanitarias, no a cambio de información".