La presidenta electa Michelle Bachelet, que triunfó por los profundos cambios prometidos en su programa de gobierno, destacó el martes la tranquilidad de los mercados y recordó que su actitud responsable es conocida desde su anterior mandato.

En una corta rueda de prensa con miembros de la prensa internacional se refirió a algunos temas regionales, y destacó que su gobierno dará "prioridad absoluta a la integración regional".

"Va a ser una de nuestras mayores prioridades y, tal como hemos dicho, sin sesgos ideológicos", añadió.

También destacó que las reformas estructurales contenidas en su plan para gobernar entre 2014-2018 no representan una amenaza para el sector privado.

Dijo que "fue muy interesante" ver que "los indicadores para Chile aparecieron positivos", luego de su triunfo el domingo.

La ex mandataria socialista (2006-2010) triunfó con un revolucionario proyecto de cambios con un 62% frente al programa continuista del gobierno del presidente centroderechista Sebastián Piñera presentado por la candidata conservadora Evelyn Matthei, que obtuvo un 37% de los sufragios, 1,4 millones menos que los obtenidos por Piñera en el balotaje presidencial de los comicios de enero de 2010.

"Eso da cuenta de que soy una presidenta electa, pero que tuvo un gobierno anterior donde fue clara mi actitud responsable fiscalmente", dijo Bachelet.

Agregó que hay que entender que "así como necesitamos un Estado fuerte, eficiente, efectivo, que haga lo que los Estados tienen que hacer, necesitamos un sector privado dinámico y que permita que nuestra economía se siga desarrollando".

Afirmó que "ninguna de las reformas que vamos a llevar adelante son amenazas ni para el sector privado ni para nadie en nuestro país, por el contrario, la amenaza es no hacer lo que tenemos que hacer, que es derrotar la desigualdad, asegurar que nuestro país se desarrolle de manera armónica".

Los principales cambios que Bachelet llevará adelante son una reforma tributaria que establece un alza gradual de cinco puntos a las empresas, de 20 a 25%, para recaudar 8.200 millones de dólares que se destinarán a financiar modificaciones de fondo al sistema de educación que, en el plazo de seis años, quiere convertir en una educación pública, de calidad y gratuita. Para ambas reformas cuenta con la mayoría necesaria en el Congreso, que en noviembre renovó o reeligió a sus 120 diputados y a 20 de sus 38 senadores.

La otra gran reforma busca una nueva Constitución para reemplazar a la legada por la dictadura del general Augusto Pinochet, 1973-1990, y que pese a sucesivos cambios, sigue exigiendo supra mayorías para realizar cambios de fondos a leyes orgánicas, que es casi imposible alcanzar en las urnas producto de una ley electoral que favorece dos grandes bloque de partidos políticos y virtualmente impide la llegada al congreso de partidos políticos y de independientes.

"Nosotros somos respetuosos con todos los gobiernos", respondió consultada sobre las declaraciones del presidente boliviano, Evo Morales, quien puso en duda la calidad de socialista de la mandataria.

Morales dijo que "si ella sigue en la Alianza del Pacífico, donde están los gobiernos pro imperialistas y procapitalistas, no la voy a entender ni lo voy a aceptar".

Bolivia perdió su salida al océano Pacífico tras una guerra con Chile en el siglo XIX, y culpa de sus problemas económicos a su mediterraneidad. Durante el gobierno de Bachelet, la mandataria y Morales empezaron a dialogar en torno a una agenda de 13 puntos, que incluía el tema del mar, pero no hubo avances y este año el gobernante boliviano demandó a Chile ante la Corte Internacional de La Haya, exigiendo el regreso de ese país al Pacífico.

Sobre un posible ingresó como socio pleno al Mercosur, Bachelet señaló que "somos muy activos en el Mercosur en lo que podríamos llamar el Mercosur político, es en lo comercial donde tenemos algunos desarrollos distintos que hacen muy difícil que Chile pueda ser una miembro permanente".

Chile es uno de los países con mayores Tratados de Libre Comercio en todo el mundo.