Robo de joyas en la Riviera plantea interrogantes

La exposición de diamantes se realizó en el segundo piso de un hotel que los ladrones habían atacado antes y que, de hecho, Alfred Hitchcok incluyó en su película "To Catch a Thief" (Para atrapar al ladrón). Los guardias eran pocos y estaban desarmados, y nadie pensó en informar a la policía que durante un mes se expondrían gemas por valor de decenas de millones de dólares.

A medida que el martes se conocían más detalles sobre el robo, se hicieron más insistentes las preguntas de cómo la colección estaba en una posición tan vulnerable, y cómo un solo ladrón con una pistola pudo salirse con uno de los mayores atracos de la historia --136 millones de dólares en joyas-- sin disparar un tiro.

Fue la segunda vez en una semana que ladrones de joyas reducen a guardias desarmados. En una prisión suiza cerca de la frontera con Francia, un miembro de la tristemente célebre pandilla "Pantera rosa" escapó después que cómplices armados derribaron una puerta de entrada y redujeron a varios guardias desarmados con ráfagas de fusiles Kalashnikov.

Por lo general los guardias de seguridad no pueden portar armas en Francia y Suiza --algo reservado a la policía-- pero se pueden otorgar autorizaciones especiales en casos de activos de mucho valor.

"El porte de armas en público --incluso por parte de guardias de seguridad y policías-- es mucho menos visible en Europa que en parte de Norteamérica", dijo Keith Krause, director de programa de Small Arms Survey, organización sin fines de lucro de Bruselas que monitorea las opiniones mundiales en materia de armas de fuego.

"Como la tenencia de armas por parte de civiles es mucho menor, es menos probable que porten armas porque hay menos posibilidades de que se enfrenten a alguien armado", dijo.

Zakaria Rami, representante sindical del Hotel Carlton Intercontinental en Cannes, que ha trabajado en allí 16 años, dijo que los organizadores de la muestra no le avisaron formalmente a la policía sobre la exhibición. Unos pocos guardias contratados por el joyero ofrecían seguridad en una sala del hotel donde el ladrón hizo de las suyas el domingo.

"Si la policía hubiera sabido que había 100 millones de dólares en joyas, creo que hubieran enviado un carro patrullero", dijo.

Y la exhibición no fue nada discreta: letreros rosa de un piso de alto cubrían la fachada del Carlton, uno de los hoteles más famosos de La Croisette en Cannes.

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Lori Hinnant está en Twitter en https://twitter.com/lhinnant y Jamey Keaten en https://twitter.com/jameykeaten