La Corte Suprema de la provincia argentina de Tucumán anuló el martes el fallo absolutorio que había favorecido en 2012 a una decena de acusados en un resonante caso de una mujer secuestrada y forzada a prostituirse y que permanece desaparecida.

Los tres magistrados del máximo tribunal hicieron lugar al recurso de apelación y revocaron la absolución de 10 de las 13 personas que habían sido sometidas a juicio oral y absueltas en año pasado por la desaparición de María de los Angeles Verón en 2002, informó el Poder Judicial en su sitio oficial.

Susana Trimarco, madre de Verón, encabezó una campaña solitaria para encontrarla y en el proceso rescató a cientos de mujeres de la esclavitud sexual. Ella fue honrada por el Departamento de Estado estadounidense y logró que el Congreso sancionara una ley para incluir en el código penal el delito de trata de personas. Incluso fue nominada para un premio Nobel, aunque nunca encontró a su hija.

El fallo absolutorio contra los acusados de la desaparición de su hija causó profunda indignación en todo el país y hasta la propia presidenta Cristina Fernández se solidarizó con Trimarco y lanzó duras críticas contra el Poder Judicial. Tiempo después los integrantes del tribunal oral que llevaron adelante el juicio fueron removidos del cargo.

"Esta sentencia (de la Corte Suprema) demuestra que no nos equivocábamos cuando decíamos que el fallo del juicio había significado el triunfo de la impunidad", dijo Carlos Garmendia, abogado de Trimarco, en diálogo con el canal de cable Todo Noticias.

La Corte Suprema de Tucumán -unos 1.310 kilómetros al norte de Buenos Aires- declaró la responsabilidad penal de Daniela Milhein, Andrés González, Juan Derobertis, José Gómez, María Márquez, Mariana Bustos, Carlos Luna, Cynthia Gaitán, Gonzalo Gómez y Domingo Andrada por el delito de retención y ocultamiento agravado para el ejercicio de la prostitución en perjuicio de "Marita" Verón.

Las penas en contra de los acusados deberán ser fijadas por el mismo tribunal oral que los juzgó en 2012, pero con otros jueces.

En tanto Lidia Medina, señalada como administradora de varios prostíbulos y quien habría retenido a Verón bajo amenaza para obligarla a ejercer la prostitución, falleció en febrero de este año. Por otra parte, la Corte Suprema provincial mantuvo la absolución de otros dos sospechosos.

Verón tenía 23 años y era madre de una niña al momento de ser secuestrada el 3 de abril de 2002 cuando iba a realizarse estudios a un hospital. A lo largo de la incansable búsqueda de su hija, Trimarco se topó con varias mujeres esclavas sexuales que declararon haber conocido a "Marita" en distintos prostíbulos en el norte del país.

"La causa de Marita termina siendo el manual de lo que es la trata de personas. Esperamos que esta sentencia sea un faro para el resto de la justicia sobre cómo tiene que tratar los temas de trata y de explotación sexual", reflexionó el abogado Garmendia.