El déficit de la cuenta corriente estadounidense se redujo en el trimestre julio-septiembre a su menor nivel en cuatro años, gracias a un aumento en las ganancias de inversiones norteamericanas en el extranjero contrarrestó el déficit en bienes.

El déficit en la cuenta corriente declinó a 94.800 millones de dólares en el tercer trimestre, dijo el martes el Departamento de Comercio. Fue el menor desde el tercer trimestre del 2009, cuando el país salía de una profunda recesión. El déficit fue 1,8% más bajo que el del trimestre abril-junio, revisado a 96.600 millones.

La cuenta corriente es la medida más amplia del comercio de un país, cubriendo no solamente bienes y servicios, sino también flujos de inversiones.

Para el tercer trimestre, el déficit en bienes aumentó 1,7%, pero eso fue contrarrestado por un alza de 7,1% en las ganancias de las inversiones.

Un menor déficit comercial usualmente significa que las compañías estadounidenses están produciendo más para satisfacer la demanda interna y extranjera.

Las exportaciones de bienes aumentaron en el tercer trimestre, lo que reflejó el auge en la producción de combustible en Estados Unidos, que ha elevado las exportaciones del sector a niveles récord. Pero las importaciones aumentaron por un margen mayor, lideradas por un incremento grande en los embarques de automóviles foráneos. Las importaciones de crudo también subieron en ese trimestre.

El superávit de servicios subió 0,5%, gracias a incrementos en viajes y pagos de regalías.

El aumento en las ganancias de inversiones refleja incrementos en pagos de intereses y dividendos pagados a estadounidenses por sus títulos extranjeros.

Los diferentes cambios dejaron el déficit de la cuenta corriente en 2,2% de la economía total, comparado con 2,3% en el segundo trimestre. Fue el menor porcentaje desde que el déficit estaba en 2% de la economía en el primer trimestre de 1998.

La economía creció a una tasa anual de 3,6% en el trimestre julio-septiembre.

Las compañías pudieran desacelerar el crecimiento de sus inventarios en el período octubre-diciembre si no ven suficiente demanda de los consumidores. Eso pesaría en el crecimiento económico general.

Muchos economistas siguen pronosticando que el crecimiento se va a desacelerar a una tasa anual de entre 2 y 2,5%.

No obstante, un reciente reporte del gobierno mostró que el reaprovisionamiento de negocios aumentó en octubre al paso más rápido en nueve meses. Al mismo tiempo, aumentó el gasto minorista en noviembre. Si esas tendencias continúan, el crecimiento sería más fuerte.

En tanto, los precios al consumidor se mantuvieron sin cambios en noviembre, lastrados por bajos precios en los combustibles. La inflación sigue baja en toda la economía, dando espacio a la Reserva Federal para mantener su programa de estímulos.

El índice de precios al consumidor estuvo inmutable el mes pasado, tras bajar 0,1% en octubre, dijo el Departamento del Trabajo el martes.

Los precios de la gasolina bajaron 1,6%. En los últimos 12 meses, los precios al consumidor han subido apenas 1,2%, muy por debajo del objetivo de inflación de la Fed -- 2%.