La policía de Londres afirmó el martes que no hay "pruebas fehacientes" de que las fuerzas especiales británicas estuvieron involucradas en la muerte de la princesa Diana y su novio Dodi Fayed, y que no reabrirá la investigación.

Scotland Yard ha estudiado las denuncias de que el Servicio Especial Aéreo (SAS, por sus siglas en inglés) participó en los hechos e indicó que realizó un "ejercicio" para evaluar la credibilidad de la información.

"Objetivamente se investigaron todas las posibilidades razonables para evaluar plenamente cualquier prueba potencial", señaló Scotland Yard el martes en un comunicado. "No hay pruebas fehacientes que sustenten la teoría de que tales denuncias estaban fundamentadas en los hechos".

Las denuncias, que se han reportado ampliamente en los medios británicos, fueron emitidas por un ex miembro del SAS identificado sólo como Soldado N.

Diana, Dodi y su conductor, Henri Paul, fallecieron en un accidente automovilístico en París el 31 de agosto de 1997. Tras la investigación, un jurado dictaminó que la princesa y su novio sufrieron una muerte ilegal, y que la culpa era compartida por el conductor y los paparazzi.

Simon McKay, abogado del padre de Fayed, Mohamed al Fayed, dijo que su cliente está decepcionado por la decisión de no reabrir la investigación penal.

Mohamed al Fayed había acusado al príncipe Felipe, el esposo de la reina Isabel, de dirigir una conjura que culminó cuando el auto de la pareja se estrelló a alta velocidad contra un pilar de concreto en un túnel vial en París.