Líderes mundiales fijaron la meta de una cura para la demencia en 2025 durante la reciente cumbre del G-8 en Londres.

Pero por el momento los cuidados que se ofrecen a los enfermos son el problema más grave para personas con el mal de Alzheimer y otras formas de demencia.

La Asociación del Alzheimer, con sede en Chicago, dice que en Estados Unidos hay unos 15 millones de personas que cuidan a pacientes de la enfermedad, y a medida que los nacidos en el auge demográfico de la posguerra envejecen, se espera que esa cifra aumente.

Katie Halloran, de 29 años y maestra de Chicago, es una de esas personas.

Todos los días se apresura a llegar a casa para atender a su padre, Mike, de 62 años y paciente de Alzheimer, para sustituir a la persona que lo cuida. A medida que su estado empeora, Halloran y sus hermanos estudian la posibilidad de institucionalizarlo, algo que ella teme.