Javi Guerra anotó tres goles de bella factura el lunes y con ellos posibilitó la primera victoria en seis partidos del Valladolid, 3-0 de local ante el Celta de Vigo, para abandonar los puestos de descenso al cierre de la 16ta fecha de la liga española.

Las urgencias del cuadro pucelano, que arrancó la jornada en la zona caliente pero acabó en el 16to lugar de la clasificación, se instalaron en el Celta, que marcha solo un puesto por encima con los mismos 15 puntos.

Guerra marcó a los 60, 67 y 86 minutos, una vez que fue expulsado el visitante Charles (56), y suma 10 dianas en el campeonato, quedando como el tercer máximo cañonero junto con Antoine Griezmann, de la Real Sociedad. El Valladolid por fin ganó su segundo partido del torneo en su estadio.

Barcelona y Atlético de Madrid siguen en la cima de la clasificación, ambos con 43 puntos, tras vencer respectivamente al Villarreal y al Valencia el fin de semana. Los azulgranas ocupan la primera plaza por mejor diferencia de goles mientras que el Real Madrid, que empató con Osasuna, clasifica tercero, a cinco puntos de distancia de ambos.

Ante las gélidas condiciones climatológicas y el duro terreno de juego, el pelotazo largo fue el recurso de rigor empleado por Valladolid y Celta en busca del gol. Tras una media vuelta desviada del visitante Borja Oubiña y un disparo de Guerra bien tapado por el argentino Gustavo Cabral, los locales cantaron diana de Guerra en un tiro de esquina prolongado por el central Marc Valiente.

Pero una falta previa de Carlos Peña sobre Charles anuló la jugada y pareció despertar al Celta, que rondó el gol en un remate de Nolito tras una escapada y cesión de Charles y otro cabezazo instintivo de Charles que desvió en un espectacular vuelo Diego Mariño, el mejor de su equipo hasta que Guerra desenfundó.

El protagonismo del arquero creció en la segunda mitad cuando forzó la segunda tarjeta amarilla de Charles por obstrucción en la salida del balón, provocando una superioridad numérica que el Valladolid rentabilizó con el primer gol de Guerra en excelente control y volea ajustada tras centro de Patrick Ebert.

Si el primer tanto fue bello, el segundo, gestado en espesa niebla sobre el estadio pucelano, no le fue demasiado a la zaga y repitió autoría en Guerra, hábil cabeceador de una lejana comba de Peña, ubicando el balón lejos del vuelo del arquero Yoel Rodríguez.

La guinda llegó con el tercero, impulsado con el exterior de la diestra en un servicio similar de Óscar González.

"Ha sido un gran partido y me voy contento por los goles. Rematé cuatro veces y me anularon el primero. Pero el objetivo es la permanencia y hoy cogimos un poco de oxígeno", declaró un feliz Guerra.