La Corte Suprema revocó una condena a un campesino que estaba sentenciado a más de 30 años de prisión por el secuestro de un niño nacido cuando su madre estaba en poder de las FARC, informó el alto tribunal el lunes.

La oficina de prensa de la Corte confirmó la revocatoria de la condena a José Crisanto Gómez, quien fue condenado a 33 años y cuatro meses de cárcel por los delitos de rebelión, coautor de secuestro, falso testimonio y fraude procesal, en un fallo impuesto en abril pasado por el Tribunal Superior de Villavicencio, 75 kilómetros al sur de Bogotá, y que estaba pendiente de apelación ante el máximo tribunal colombiano para que Gómez fuera a prisión.

La Corte no divulgó de inmediato su fallo ni ofreció detalles del dictamen sobre Gómez.

Pero el abogado Elmer Montaña, defensor de Gómez, explicó en entrevista telefónica que el máximo tribunal acogió los tres principales argumentos de la defensa: que el campesino jamás militó en las FARC, que no participó en el secuestro y que jamás supo de la identidad del niño hasta que ya se iba a producir la liberación de la madre.

"Muy feliz... Esto es un acto que le devuelve la confianza a los colombianos que ya no creíamos" en la justicia, indicó Gómez en breve diálogo telefónico.

Gómez ha asegurado que a inicios de 2005 rebeldes de las FARC le entregaron en la zona del departamento de Guaviare, al sur del país, a un bebé sin decirle que era el hijo de la entonces secuestra Clara Rojas.

El campesino, un cultivador de hoja de coca en el sur del país, se quedó con el niño por unos meses pero ante su pobreza, otros siete hijos pequeños que alimentar y que bebé llamado Emmanuel estaba enfermo, decidió entregarlo en julio de 2005 al instituto oficial encargado de menores, según ha narrado el campesino.

El niño eventualmente fue entregado en aquellos años a una familia sustituta en Bogotá y sólo cuando su mamá estaba a punto de ser liberada fue que por pruebas de ADN se concluyó que era el hijo de la ex secuestrada. Tras seis años de secuestro, Rojas fue liberada en enero del 2008 y poco después se reencontró con su hijo en Bogotá.

Gómez fue encarcelado en 2008 y liberado 2011, cuando apeló su condena ante la Corte Suprema.