Las fuerzas de seguridad egipcias se enfrentaron el lunes en batallas callejeras con decenas de universitarios en un campus de las afueras de la capital, valiéndose de gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes que lanzaban piedras, e impidieron que su marcha avanzara hacia el cercano ministerio de Defensa.

Funcionarios de seguridad dijeron que 25 estudiantes fueron arrestados por bloquear el tránsito vehicular. Un estudiante portaba municiones de un arma de fuego y un depósito de gas lacrimógeno, dijo un funcionario del sector bajo condición de mantenerse anónimo por no estar autorizado a hablar con los periodistas.

Decenas de universitarios apedrearon a las fuerzas de seguridad, algunos recogieron los depósitos metálicos de gas lacrimógenos y se los arrojaron de vuelta a los soldados. Los estudiantes, algunos con los rostros cubiertos con máscaras, usaron barras de metal y contenedores de basura como barricadas. Los jóvenes se manifestaban el lunes afuera de la Universidad Ain Shams, en el este de la capital egipcia como parte de una serie de protestas en las universidades contra las actuales autoridades.

Los simpatizantes del derrocado presidente islamista Mohamed Morsi han realizado protestas casi a diario desde su remoción del poder en julio, y recientemente han optado por concentrarse en las universidades. Con frecuencia, las protestas han terminado en violencia, con la policía combatiéndolas con potentes chorros de agua y armas de fuego para dispersar a los manifestantes. Las protestas se han intensificado en la Universidad Islámica Al-Azhar y en la prestigiosa Universidad del Cairo.

En respuesta a las continuas protestas, las autoridades han aprobado una controvertida ley que prohíbe las manifestaciones sin autorización previa de las autoridades. La sanción ha provocado crítica de grupos de jóvenes no islamistas, muchos de los cuales estuvieron al frente de la revuelta del 2011 que obligó a la caída del poder del autócrata Hosni Mubarak, al igual que en las protestas contra Morsi y los militares.

Las autoridades arrestaron a dos decenas de manifestantes no islamistas, entre los que había conocidos activistas, y les han iniciado proceso judicial por violar la ley al protestar sin autorización previa en una demostración de que tienen escasa tolerancia para cualquier tipo de oposición.

En desafío a la ley, cientos de activistas se congregaron el lunes cerca de la Plaza Tahrir para conmemorar los cruentos choques entre los manifestantes contra los militares y fuerzas de seguridad hace dos años, cuando por lo menos 17 manifestantes murieron.