Un fallo del tribunal deportivo de Brasil salvó el lunes al Fluminense de descender a la segunda división de la liga brasileña, en lo que constituye la controversia más reciente que azota al fútbol en el país que será sede del Mundial el año próximo.

Flu, con cuatro títulos nacionales, podrá permanecer en la máxima categoría porque otro equipo perdió puntos sobre la mesa por utilizar a un jugador suspendido en la última fecha del torneo.

El jugador permaneció en la cancha durante unos 15 minutos, y el cotejo no tuvo implicación alguna en el resultado de la temporada. Pero el tribunal determinó por unanimidad que Portuguesa debía perder cuatro puntos por la irregularidad.

Así, Portuguesa cayó por debajo de Fluminense en la tabla de 20 equipos.

La sesión del tribunal fue transmitida por televisión en vivo por la mayoría de los canales deportivos. Apenas anunciado el fallo cientos de aficionados protestaron frente al tribunal.

Numerosos hinchas de Portuguesa habían llegado a Sao Paulo en dos autobuses para pedir "justicia".

En las inmediaciones también hubo muchos hinchas de Fluminense que gritaron de alegría al conocerse el dictamen.

Hubo un amplio despliegue de policías, que mantuvieron separados a los dos bandos.

La polémica decisión podría dañar más la imagen del fútbol brasileño, luego de las imágenes de violencia que se presenciaron durante el último fin de semana de la liga, y de la muerte de un trabajador el sábado en las obras de construcción de un estadio mundialista.

Portuguesa, cuyo mayor logro deportivo fue un subcampeonato en la liga brasileña de 1996, apelaría el fallo. Incluso, ha amenazado con llevar el caso fuera de los tribunales deportivos, lo que significa que una decisión definitiva difícilmente surgiría antes de que termine el año.

El club jugó por última vez en la segunda división en 2011.

"Esto es absurdo. Si fuese al revés, ¿mandarían a Fluminense a la segunda división?", preguntó el presidente de Portuguesa Manuel da Lupa. "Es terrible que suceda algo así en el país que dentro de pocos meses albergará la Copa Mundial. Terminamos la liga en 12do lugar, pero tendremos que jugar en la segunda división. Es inmoral".

Portuguesa había totalizado 48 puntos y había garantizado su cupo en la Copa Sudamericana del año próximo. Pero con el fallo del lunes cayó a 44 unidades, dos menos que Fluminense.

"El principal derrotado hoy fue la liga brasileña, el fútbol brasileño", dijo Eduardo Tironi, analista de fútbol de ESPN Brasil.

No es la primera vez que Fluminense evita perder la división gracias a asuntos ajenos al fútbol. En 1996 perdió la categoría, pero siguió jugando en primera debido a supuestas irregularidades con los arbitrajes. Nuevamente descendió al año siguiente y en 1998 cayó a la tercera división. Un cambio en el formato del campeonato, no obstante, le permitió volver directamente a primera en el 2000.

El abogado de Portuguesa Joao Zanforlim dijo que "debemos respetar lo que sucedió en el terreno de juego".

Portuguesa adujo que alineó al volante suplente Heverton durante un cuarto de hora porque su abogado le había dicho que el jugador había sido suspendido por un solo partido, no dos, como sucedió. Arguyó asimismo que el anuncio oficial de que la sanción era por dos encuentros se hizo el lunes, al día siguiente del encuentro.

El tribunal, no obstante, dijo que el club estaba al tanto de que la sanción era por dos partidos porque sus representantes estuvieron presentes en la vista del tribunal disciplinario en que se dispuso la suspensión.

"Está claro que Portuguesa cometió un error", afirmó Paulo Valedl Perry, uno de los miembros del tribunal.

Portuguesa despidió a su abogado.

Heverton fue suspendido por dos fechas por insultar al árbitro luego del silbato final del duelo del 24 de noviembre contra Bahía. Ingresó a los 78 minutos del encuentro contra Gremio, a pesar de que Portuguesa no necesitaba ganar ese partido.

"Hay que cumplir las leyes. Es así de simple", declaró el abogado de Fluminense Mario Bittencourt.