El drama subyacente al dilema de Ucrania para decidir entre Europa y Rusia es la perspectiva de la bancarrota nacional, ya que el país necesita conseguir por lo menos 10.000 millones de dólares en los próximos meses para mantener su economía a flote.

En momentos en que están estancadas las conversaciones para reanudar el crédito del Fondo Monetario Internacional, el presidente Viktor Yanukovych viaja el martes a Moscú para ver qué puede ofrecer Rusia a cambio de congelar un acuerdo comercial estratégico con la Unión Europea.

Los analistas dicen que si el presidente Vladimir Putin ofrece algo a Ucrania, una de las naciones más pobres de Europa, podría ser una combinación de créditos, compromisos de inversiones y un descuento en los precios de los combustibles, en especial el gas natural.

Pero el líder ruso podría no mostrarse generoso dada la crisis que sobrellevan Yanukovych y su partido gobernante y los vaivenes del liderato ucraniano entre Moscú y Bruselas.

El objetivo de Putin "será mantener a Ucrania en vilo y dependiente de los créditos rusos, seguir presionando a Ucrania para que tarde o temprano firme" la unión aduanera dirigida por Moscú, una organización que por ahora incluye a Bielorrusia y Kazajistán, dijo Timothy Ash, analista de mercados emergentes en el Standard Bank de Londres.

"Este es todavía el objetivo estratégico número uno de Putin como parte de su ambicioso designio neoimperial de reconstruir la estatura rusa de gran potencia", comentó Ash.

Pero una buena parte de los 46 millones de ucranianos se oponen.

Durante semanas se han sucedido protestas masivas en el centro de Kiev contra la decisión de Yanukovych el mes pasado de no estrechar vínculos con la Unión Europea e inclinarse hacia Moscú. Las protestas se intensificaron después que la policía antimotines reprimió violentamente una manifestación el 30 de noviembre.

Yanukovych espera alguna compensación cuando se reúna con su potencial salvador, Putin.

Sin fondos ni gas natural más barato, las finanzas públicas de Ucrania se tornarán insostenibles y el país podría caer en mora de pagos el año próximo.

El primer viceprimer ministro Serhiy Arbuzov dijo este mes que Ucrania necesita un préstamo de unos 10.000 millones de dólares para hacer frente a sus obligaciones de pagos. Sin embargo, el banco central ha ido quemando sus reservas y sólo tenía 18.800 millones al 1 de diciembre, un 25% menos que el mismo período el año pasado.

Uno de los principales puntos vulnerables de la economía ucraniana es su sector energético, que el Banco Mundial ha descrito como uno de los más ineficientes en Europa.

En un país con un desempleo del 7,5 %, el precio de la electricidad para las viviendas es mantenido artificialmente bajo. Eso fuerza a la industria de cargar mayores costos a sus productos. Y el carbón es subsidiado, puesto que Yanukovych quiere mantener su base de apoyo en el este del país, donde funciona la industria del carbón.

Yanukovych heredó estos problemas cuando asumió en el 2010, pero durante sus dos períodos como primer ministro en la última década no logró corregir esas fallas estructurales.