Los trabajadores estadounidenses aumentaron su productividad en el trimestre julio-septiembre al paso más rápido desde el final del 2009, lo cual se añade a los indicios de un crecimiento económico más fuerte.

El Departamento del Trabajo informó el lunes que la productividad aumentó a una tasa anual de 3% en el tercer trimestre. Eso representa un alza en comparación con un estimado inicial de 1,9% y mucho mejor que el 1,8% registrado en el trimestre abril-junio.

La productividad, que se mide en base a la cantidad de producción por hora, aumentó porque el crecimiento económico fue mucho mayor que lo que se había estimado previamente para el tercer trimestre.

Los costos de mano de obra cayeron en ese trimestre, evidencia de que la inflación seguirá baja.

Una mayor productividad permite a las compañías pagar más a los empleados sin causar inflación. Sin embargo, el aumento en la producción también puede desacelerar las contrataciones, pues muestra a las empresas que no necesitan más trabajadores para generar más productos o servicios.

Sin embargo, el aumento de la productividad se ha mantenido mayormente sin cambios en el último año. Eso se debe a que las ganancias en este rubro en los últimos seis meses han sido contrarrestadas por declinaciones en los seis previos.

La productividad de los trabajadores está mejorando junto con el crecimiento económico. Las contrataciones han aumentado desde mediados del año y los salarios están creciendo gradualmente. La economía creció a una tasa anual de 3,6% en el tercer trimestre, mucho mejor que el estimado previo de 2,8%.

Pero el ritmo en las ganancias de productividad ha disminuido en los últimos tres años tras un alza considerable inmediatamente después de la recesión. La productividad aumentó solamente 1,5% en el 2012 y 0,5% en el 2011, luego de crecer 3,3% en el 2010 y 3,2% en el 2009.

Pero ese aumento inicial se debió a que las compañías incrementaron la producción tras despedir a muchos empleados durante la Gran Recesión.

La Reserva Federal monitorea la productividad y los costos de mano de obra en busca de indicios de que la inflación pudiera aumentar. La inflación moderada ha permitido que la Fed mantenga las tasas de interés a corto plazo a un nivel históricamente bajo y que compre bonos federales para tratar de conservar bajas las tasas a largo plazo.

Por otro lado, las fábricas estadounidenses aumentaron su producción en noviembre por cuarto mes consecutivo, indicó la Fed el lunes, encabezadas por el sector automovilístico. Las ganancias muestran un fortalecimiento manufacturero y pudieran estimular el crecimiento económico.

La Reserva Federal dijo que la producción fabril subió 0,6% en noviembre luego de una ganancia de 0,5% en octubre. La producción de automóviles y refacciones subió 3,4% tras una declinación de 1,3% en octubre.

La producción industrial en general, que incluye manufactura, minería y empresas de servicios públicos, aumentó 1,1% en noviembre.