Panamá llamó a consulta a su embajador en Ecuador, José Noriel Acosta, como muestra de enfado ante la reiterada negativa de Quito de permitir el regreso de una embarcación pesquera panameña a la que detuvo con drogas en octubre en aguas internacionales, informó la cancillería.

Agregó que el gobierno ecuatoriano ha pretendido vincular el caso del buque con sus pedidos de extradición del ex legislador opositor Galo Lara, a quien Panamá concedió asilo territorial por razones de seguridad a fines de octubre.

"Ecuador no ha presentado un asidero jurídico para sustentar tal extradición", señala la cartera de Relaciones Exteriores en un comunicado.

The Associated Press buscó una versión de la embajada ecuatoriana en Panamá, pero personal de la sede señaló que no había nadie autorizado para dar información. El embajador ecuatoriano está fuera del país, se indicó.

El episodio ha tensado las relaciones entre los dos países, aunque el canciller Fernando Núñez Fábrega asegura que en lo comercial el vínculo es normal. Ecuador es el quinto usuario latinoamericano más importante del Canal de Panamá.

Panamá informó la detención del pesquero "Doria" y sus cinco tripulantes e hizo un llamado a Ecuador para que devolviera el buque el 24 de octubre. Los propietarios en Panamá lo están reclamando.

Las autoridades panameñas aseguran que la embarcación fue detenida a 126 millas náuticas de las costas de Ecuador y que ese país, contrario a lo que señalan convenios internacionales, ni siquiera notificó a Panamá la acción. Quito aún no ha dado su versión.

La cancillería panameña dijo que de acuerdo con un reporte del comando de guardacostas de Ecuador, la embarcación fue detenida el 13 de octubre con 799 kilos de drogas.

"Una vez realizada la notificación", explicó el canciller el lunes, Ecuador "debía entregar la embarcación a jurisdicción panameña para deslindar las responsabilidades que establece la ley".

El presidente ecuatoriano Rafael Correa lamentó a fines de octubre el asilo que otorgó Panamá a Lara, a quien se relaciona en su país como supuesto cómplice de un triple homicidio en 2011. El ex asambleísta se defiende señalando que es víctima de persecución.

Ecuador también suele irritarse por los recurrentes comentarios políticos que formula el ex presidente Abdalá Bucaram, asilado en Panamá desde su destitución en el Congreso a inicios de 1997. La cancillería panameña citó recientemente a Bucaram y le pidió que se abstenga de hacer comentarios políticos.