Aviso a los curanderos y a los charlatanes: una nueva ley aprobada en un estado central de la India tiene por fin enjuiciar a los que usen las creencias y la superstición para estafar o lesionar físicamente a los seguidores.

El estado de Maharashtra se convirtió en el primero de la India en aprobar tal ley en un país multicultural y secular, donde los curanderos y los llamados santos hombres, los sadhus, disfrutan de una gran popularidad y pueden acumular millones en contribuciones u honorarios por concepto de milagros y curas.

Una vez que el gobernador firme la ley, la policía podrá investigar el fraude religioso, el extremismo y el sacrificio humano. Los activistas dicen que les gustaría que la misma ley se aprobara en todo el país.

"Excelente noticia", dijo el activista Deepak Girme, del Comité de Maharashtra por la Erradicación de la Fe Ciega. "Se ha creado mucha conciencia sobre el hecho de que estas supersticiones existen mucho entre los pobres, que con frecuencia son analfabetos".

El domingo por la noche la policía arrestó a seis hombres sospechosos de decapitar a una mujer de 50 años en un ritual de sacrificio humano en las afueras de Bombay. La víctima había ido a visitar a un sadhu por un hijo enfermo, pero fue sacrificada por algunos de sus seguidores, quienes entonces lanzaron su cabeza desde un puente en un acto que creían curaría sus propias enfermedades, según el superintendente policial Anil Kumbhar.

La policía no dijo si el religioso que supuestamente recomendó la decapitación recibió algún pago.

Los legisladores del estado, donde está la ciudad financiera de Bombay, aprobó la ley tras un debate de 18 años y fuertes presiones del activista Narendra Dabholkar, quien fue abatido a tiros el 20 de agosto tras recibir amenazas de muerte por alentar a los habitantes de los poblados a aceptar la razón científica y secular. La policía arrestó la semana pasada a dos sospechosos de matar a Dabholkar.

Los que se oponen a la ley dice que es un ataque a la libertad religiosa.

Pero la Asamblea tuvo cuidado al aprobar la ley el sábado de hacer excepciones con muchas religiones comunes y prácticas culturales, como los astrólogos o los que leen las manos, la lectura de escrituras hindúes antiguas o la mitología, o el ayuno y la flagelación durante el Muharram musulmán.

La India está comprometida desde hace mucho con el secularismo a pesar de su cacofonía de culturas definidas por casta, clan, tribu o religión.

En el país hay innumerables lugares veneración religiosa, desde enormes y suntuosos complejos hasta pequeños altares que se pueden llevar en el maletero de un vehículo. Con frecuencia los políticos ofrecen oraciones o la consulta de astrólogos antes de elecciones importantes y yoguis famosos en la televisión pueden amasar millones de dólares en donaciones.