Un estudio de un diario de Arizona ha concluido que los agentes de la Patrulla Fronteriza que usan la fuerza mortal enfrentan pocas repercusiones públicas, incluso en caso en que la justificación parece dudosa.

El periódico The Arizona Republic reportó el domingo (http://bit.ly/1bR05wz) que agentes en horario de servicio de la Patrulla Fronteriza y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) han matado a por lo menos 42 personas, entre ellos 13 estadounidenses, desde 2005.

Esas muertes --todas, excepto cuatro, ocurrieron a lo largo o cerca de la frontera con México-- van desde muy justificables hasta muy cuestionables. Funcionarios de la CBP dicen que la entidad disciplina a los agentes que usan fuerza excesiva.

Pero no dicen quién, cuándo o qué medida disciplinaria han impuesto, con la excepción de una breve licencia administrativa. No se conoce de ningún agente u oficial que haya enfrentado las consecuencias de entidades federales o los tribunales en ninguna de estas 42 muertes.

Líderes de la CBP se niegan a dar a conocer sus normas, los nombres de los agentes que usan la fuerza mortal o si el uso de la fuerza mortal fue justificado.

Autoridades de la CBP, de Seguridad Interior y de la Patrulla Fronteriza declinaron repetidas solicitudes de entrevistas de The Republic, y sólo aceptaron una discusión limitada y extraoficial, de la cual la agencia sólo aprobaría unas pocas declaraciones. Funcionarios de la CBP declinaron discutir oficialmente la falta transparencia de la entidad.

El Departamento de Seguridad Interior, que controla la Patrulla Fronteriza y la CBP, no respondió de inmediato a una solicitud de comentario de The Associated Press el domingo por la tarde.

Kevin McAleenan, comisionado en funciones de la CBP, dijo que la agencia no controla la entrega de información o el ritmo de las investigaciones, y señaló al FBI y a Seguridad Interior.

The Republic concluyó que la gran mayoría de los agentes de la Patrulla Fronteriza y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza responden de manera controlada a los conflictos. Incluso cuando enfrentan el uso potencial de la fuerza mortal, la mayoría de los agentes y oficiales no usan sus armas de fuego. Pero los agentes que sí mataron a otras personas lo hicieron en circunstancias casi idénticas a cientos de encuentros que otros agentes han solucionado sin el uso de la fuerza mortal y sin lesiones serias de ninguna clase.

En los últimos cuatro años, los incidentes en que han lanzado piedras a los agentes en la frontera fueron ocho de los 24 casos en que agentes mataron a personas. La Patrulla Fronteriza considera las piedras armas mortales que justifican el uso de la fuerza mortal, aunque es raro que sus agentes sean lesionados en tales incidentes, concluyó The Republic.

La gran mayoría de los incidentes con piedras ocurren en unos pocos puntos bien conocidos, en lo fundamental urbanos, a lo largo de la frontera. Pero la Patrulla Fronteriza no exige a los agentes que trabajan en esas zonas que lleven o usen alternativas no letales.

Pero los agentes de la Patrulla Fronteriza sí enfrentan peligros. De los 22 que murieron en el cumplimiento del deber en los últimos nueve años, la mayoría falleció en accidentes de vehículos o capacitación. Cuatro murieron en conflictos directos con agresores, incluido un caso en que los agentes se dispararon uno al otro.

De las 42 muertes por uso de la fuerza, algunas --como los cinco casos en que los agentes mataron a tiros a personas que les dispararon primero-- provocan poca disputa.

Pero en nueve de las 24 muertes por uso de la fuerza desde 2010, la versión de los agentes fue contradicha por testigos u otros agentes policiales, reportó The Republic. En tres casos, videos que se han distribuido ampliamente, muestran versiones opuestas de lo que los agentes reportaron.