El canciller de Irán aseguró el domingo que su país continuará con las negociaciones nucleares con las potencias mundiales, pese a que Teherán retiró el viernes a sus expertos de las conversaciones atómicas en protesta por nuevas sanciones de Estados Unidos contra empresas norteamericanas que --afirma-- evaden los castigos actuales.

En un mensaje en Facebook, el ministro de relaciones exteriores Mohamad Javad Zarif responsabilizó a Estados Unidos de cometer "acciones indebidas" que provocaron el retiro de Irán de la mesa de negociaciones.

Los expertos técnicos de las seis potencias mundiales e Irán --que negociaron un acuerdo en noviembre a fin de congelar la actividad atómica de Irán durante seis meses a cambio de no imponer nuevas sanciones-- se reunieron en Ginebra a fin de analizar los medios para la aplicación del acuerdo.

"Continuaremos con las conversaciones en Ginebra. Demostraremos una reacción debida, calculada, decidida e inteligente hacia cualquier acción incorrecta y no constructiva", escribió Zarif en Facebook, al cual no tienen acceso normal los iraníes promedio. "En los últimos días, los estadounidenses realizaron acciones incorrectas, por lo cual respondimos de la manera debida", dijo.

Agregó: "Es una difícil tarea sostener conversaciones y llegar a una conclusión y definitivamente tendrá sus altas y bajas... Hemos pronosticado esto desde el primer día".

Estados Unidos congeló el jueves los bienes estadounidenses de firmas con sede en Panamá, Singapur, Ucrania y otros países por mantener negocios encubiertos con la empresa nacional de barcos cisterna de Irán. Otras firmas involucradas directamente en la proliferación de material usado para fabricar armas de destrucción masiva fueron colocadas en una lista negra de Estados Unidos. A los ciudadanos se les prohíbe realizar cualquier transacción con individuos y firmas en la listas.

La acción de Estados Unidos ocurrió en momentos en que los republicanos y demócratas en el Congreso han instado a que se tomen medidas más drásticas a fin de intensificar la presión a la República Islámica, pese a la exhortación del gobierno de Obama a que tengan paciencia.

Occidente teme que el programa nuclear de Irán pueda permitir la fabricación de armas atómicas. Irán afirma que su programa sólo tiene objetivos pacíficos, como la generación de electricidad y el tratamiento médico.