El próximo gobierno de Alemania contará por primera vez con una mujer como ministra de Defensa del país: Ursula von der Leyen, de 55 años y madre de siete hijos, hereda la tarea de modernizar las fuerzas armadas, que están bajo revisión después de que Alemania abandonó el servicio militar obligatorio en 2011, así como supervisar el despliegue en Afganistán en momentos en que las tropas de combate salen del país.

El nuevo gobierno alemán también verá el regreso de un respetado ex ministro de Relaciones Exteriores, mientras que el influyente jefe de finanzas de la canciller Angela Merkel se mantendrá en el cargo cuando ella comience su tercer mandato.

El gobierno de "gran coalición" de Merkel, que reúne a la izquierda y la derecha, asumirá funciones el martes, casi tres meses después de que sus conservadores ganaron las elecciones --pero sin alcanzar una mayoría parlamentaria-- y vieron cómo sus anteriores socios de coalición favorables a la libre empresa perdieron sus escaños.

Merkel anunció el domingo que Von der Leyen será la jefa de la cartera de Defensa. Von der Leyen ha ayudado a modernizar la imagen del partido de Merkel en sus puestos anteriores como ministra para la familia y de trabajo.

Ella "siempre ha estado interesada en los asuntos internacionales", dijo Merkel. "Es un trabajo emocionante, también es un trabajo difícil, pero confío en que lo dominará muy, muy bien".

El veterano conservador Wolfgang Schaeuble mantendrá su cargo de ministro de Finanzas después de cuatro años como copiloto de Merkel en la lucha contra la crisis de la deuda de Europa, lo que subraya la continuidad en el enfoque de Berlín. El funcionario de 71 años "es sinónimo de la estabilidad del euro y las políticas vinculadas con esto, para todo lo que es importante en Europa", dijo Merkel.

El actual ministro de Defensa, Thomas de Maiziere, regresa a su trabajo anterior como ministro del Interior, el principal funcionario de seguridad de Alemania. Es uno de los 10 miembros del nuevo Gabinete emanados del bloque de la Unión Cristiana Democrática (CDU) de Merkel; los otros seis escaños quedaron en manos de sus nuevos socios, los socialdemócratas de centroizquierda.

Frank-Walter Steinmeier, quien fue ministro de Relaciones Exteriores desde 2005 hasta 2009, regresa como jefe de la diplomacia alemana. El líder de los socialdemócratas, Sigmar Gabriel, lo describió como "quizá el más destacado experto en política exterior de Alemania".

Gabriel se convertirá en vicecanciller y encabezará un ministerio de Economía reforzado. Tendrá plena supervisión de la transición de Alemania de la energía nuclear a las renovables, marcada por las disputas entre los ministerios desde el año 2011, cuando Merkel aceleró la renuncia a la energía nuclear.

"Tenemos que hacer de la transición energética un éxito", dijo Gabriel, haciendo hincapié en que "trae grandes oportunidades para nuevos puestos de trabajo, pero debe asegurarse de que Alemania siga siendo fiable y robusta como una zona industrial".

El izquierdista Andrea Nahles se convertirá en ministro de Trabajo, responsable de echar a andar un salario mínimo nacional que fue parte del precio que puso el partido a cambio de ingresar en la coalición de gobierno.