Explosiones en Florida fueron una tras otra

Las explosiones que sacudieron la víspera una planta de gas propano en el centro de Florida fueron consecutivas y era de sorprenderse que sólo dejaran ocho personas heridas, de las cuales cuatro se encuentran en condición crítica.

El funcionario policial del condado de Lake John Herrell dijo el martes por la mañana que no hubo muertos a pesar de los estallidos gigantescos del día anterior en la planta de gas propano de Blue Rhino. Las autoridades encontraron más de una decena de empleados después de que acudieran a toda prisa al lugar de los hechos.

"La gerencia está tranquila de afirmar que no hay desaparecidos entre todos los que se sabe que estaban ahí en la noche", apuntó.

El jefe de bomberos de Tavares, Richard Keith, dijo que la causa de las explosiones pudo ser una falla de equipo o un error humano. No se sospecha de sabotaje.

Una persona herida estaba en condición crítica en el hospital de Salud Shands de la Universidad de Florida y otras tres estaban en condición crítica en el Centro Médico Regional de Orlando. Herrell dijo que otros condujeron sus autos hasta hospitales en la zona.

El comandante de bomberos Tavares, Eric Wagers, dijo que cinco trabajadores se dirigieron por su propio pie hasta el centro de mando de los bomberos establecido el lunes en la noche cerca la planta. Estas personas tenían partes de piel levantada en brazos, torso y cara. Dijo que estas víctimas tenían los brazos estirados y estaban en completo estado de conmoción.

La planta de Blue Rhino, al noroeste de Orlando, llenaba tanques de gas propago que se utilizan frecuentemente para asados y otros usos. El lunes había alrededor de 53.000 tanques de 20 galones en la planta.

El martes en la mañana, salía humo de un depósito de almacenamiento en el lugar, que consiste de dos bodegas cercanas una a la otra. El estacionamiento quedó cubierto con cilindros de propano desperdigados. Muchos estaban manchados de hollín negro.

Muy cerca, tres tanques con 33.000 libras de gas propano quedaron intactos. El jefe del batallón del condado de Lake, Chris Croughwell, dijo que las mangueras diseñadas para rociar agua sobre esos enormes cilindros en caso de incendio no funcionaron conforme a lo previsto, por lo que tuvieron que ser activadas manualmente.