Seguidores del club brasileño Portuguesa cerraron una de las principales avenidas de Sao Paulo para protestar contra el posible descenso del equipo en la liga brasileña por un problema extracancha.

El tribunal deportivo de Brasil tomará el lunes la decisión de si Portuguesa debe perder cuatro puntos por utilizar a un jugador suspendido en la última fecha, el domingo pasado. El club señala que desconocía que el futbolista estaba castigado, y atribuyó la situación a un problema de comunicación con su propio abogado.

Si Portuguesa pierde los puntos, el Fluminense, uno de los clubes grandes de Río de Janeiro, permanecerá en la máxima categoría pese a que los resultados en la cancha lo habían condenado al descenso. Fluminense fue el campeón brasileño el año pasado y en 2010.

La prensa brasileña informó que unos 300 aficionados acudieron a la protesta, incluidos seguidores de otros equipos. Los manifestantes corearon consignas y mostraron carteles en los que exigían "justicia" en el fútbol brasileño.