A continuación un vistazo sobre las dos candidatas del balotaje de las elecciones presidenciales del domingo en Chile, por orden alfabético:

- Michelle Bachelet, de 62 años, busca un segundo mandato presidencial. Representa a la oposición de centroizquierda y al Partido Comunista, agrupados en el pacto electoral "Nueva Mayoría".

Estuvo dos semanas presa en una cárcel secreta y otra más en un penal reconocido por la dictadura militar (1973-1990), y vivió su exilio de cuatro años en la Alemania comunista, y a su regreso a Chile, en febrero de 1979, se incorporó al trabajo clandestino contra el régimen castrense hasta que se convirtió en funcionaria de gobierno, en los noventa. Fue presidenta de 2006 a 2010.

Su programa de gobierno incluye una reforma constitucional, un aumento gradual de cinco puntos en los impuestos a las empresas para financiar una educación pública gratuita y de calidad en seis años, el aborto terapéutico bajo ciertas condiciones, e impulsar un "debate" sobre el matrimonio homosexual.

Plantea impulsar energías renovables no convencionales, aunque durante su gobierno autorizó la instalación de 40 termoeléctricas, y se opone al proyecto de Hidroaysén, que considera la construcción de cinco centrales hídricas en el extremo sur chileno que aportarían 2.750 megavatios al necesitado sistema eléctrico chileno.

- Evelyn Matthei, una economista de 60 años, se convirtió en la candidata presidencial oficialista sin buscarlo, porque fue la tercera alternativa a la que acudió su partido, la conservadora Unión Demócrata Independiente, después que el primer postulante renunció salpicado por un escándalo financiero y al segundo le dio una severa depresión.

No muchos políticos habrían asumido la candidatura electoral a sólo tres meses de las elecciones del 17 de noviembre.

Se declara una heredera del presidente Sebastián Piñera, y su programa político, que costaría unos 20.000 millones de dólares llevarlo a la práctica (inicialmente su comando dijo que demandaría 16.000 millones de dólares), incluye crear más empleos, aumento de las pensiones mínimas, mejorar el sistema de salud con más especialistas, combatir la delincuencia, defender los derechos del consumidor y vigilar los fallos de los jueces, a los que culpa de dejar libres a los delincuentes. Descarta cualquier aumento de impuestos y rechaza el matrimonio homosexual y el aborto bajo cualquier circunstancia.