El partido islamista ha prometido que profundizará el papel del Islam en Bangladesh para vengar la ejecución del líder de la organización, quien fue ahorcado por crímenes de guerra cometidos en 1971 durante la guerra de independencia de Pakistán.

Abdul Quader Molá, de 65 años, fue ahorcado el jueves, una decisión que acentuó la división política en el empobrecido país de 160 millones de habitantes. Molá era líder del partido Jamaat-e-Islami y un dirigente crucial de la oposición.

Los opositores al Jamaat-e-Islami dicen que se trata de un grupo fundamentalista que no tiene sitio en un país secular. Bangladesh es un país de mayoría musulmana, pero es gobernado por leyes seculares basadas en el derecho común inglés.

La ejecución desató violentas protestas el viernes, cuando activistas prendieron fuego a casas de simpatizantes del gobierno en una nueva ola de violencia. Al menos cinco personas murieron a causa de los incidentes.

Mientras tanto, cientos de personas celebraron en la capital, Daca, y dijeron que se había hecho justicia.

En su editorial, el periódico Daily Star, que se publica en inglés, felicitó a la primera ministra Sheikh Hasina por enjuiciar y ejecutar a Molá luego de "40 largos años" de que cometió crímenes.

Un dirigente de Jamaat-e-Islami, Makbul Ahmed, dijo en un comunicado que "la gente se vengará de esta asesinato imponiendo el Islam en Bangladesh, que está manchada con la sangre de Abdul Quader Molá".

"Pido a todas las personas que apoyan al movimiento islámico a mostrar la máxima paciencia y construir una fuerte resistencia", dijo Ahmed.

Jamaat-e-Islami dijo que el juicio de Molá tenía motivaciones políticas y el objetivo de eliminar a los partidos musulmanes. Los que apoyan la ejecución dicen que se le condenó por crímenes graves y que el castigo no tiene nada que ver con el Islam.

Un analista dijo que los intentos por neutralizar a Jamaat-e-Islami pueden ser contraproducentes y que el partido se puede radicalizar más pese a la decisión de Hasina de suprimir a los grupos fundamentalistas.

"Jamaat-e-Islami es un partido que tiene actividades desde hace mucho tiempo, así que será natural que responda con lo que tiene", dijo el analista político Ataur Rahman.

Molá fue la primer persona ahorcada al declarársele culpable de crímenes de guerra en Bangladesh por parte de un tribunal internacional creado en 2010 para investigar las atrocidades ocurridas durante la guerra de independencia.

Activistas del partido Jamaat-e-Islami atacaron el viernes a simpatizantes del partido gobernante, e incendiaron sus casas y autos. Se dice que los hindúes son quienes apoyan al gobierno de Hasina. La televisión local informó que al menos cinco personas murieron en los hechos de violencia.