El centro de la capital argentina se convirtió el jueves en un campo de batalla entre policías y miles de fanáticos de Boca Juniors que se reunieron para celebrar el día del "hincha xeneize".

Al menos cuatro policías y un camarógrafo de un canal local resultaron heridos a causa de los palos, botellas y piedras que arrojaron un grupo de hinchas violentos y alcoholizados contra agentes de la Policía Federal, reportaron medios locales.

Por segundo año consecutivo, los simpatizantes de Boca se convocaron a través de las redes sociales a festejar el Día del Hincha Xeneize en el Obelisco, el emblemático monumento en el centro porteño.

Los incidentes comenzaron cuando un cordón policial buscó dispersar a varios cientos de fanáticos, la mayoría jóvenes, subidos al cartel de una conocida cadena de comida rápida. Los simpatizantes arrancaron hierros del cartel y se lo lanzaron a los agentes.

Otros atacaron a los agentes con botellas de vidrio de cervezas y trozos de veredas rotas.

Unos 30.000 hinchas cortaron el tránsito en dos de las principales avenidas de la ciudad, lo cual generó una importante congestión vehicular justo a la hora de salida laboral.

Comerciantes de la zona cerraron sus tiendas por temor a saqueos.

Los hechos violentos de este jueves fueron una réplica de la convocatoria por el mismo motivo en diciembre de 2012.

El "día del hincha Xeneize" no es una celebración oficial del club, sino que se trata de una iniciativa espontánea de sus hinchas que nació en las redes sociales.