Una reunión sin precedentes entre los principales políticos y académicos palestinos efectuada esta semana produjo indicios de que la separación entre islamistas y los nacionalistas seculares se ha vuelto permanente.

En la reunión en Catar se percibió una abrumadora sensación de que el movimiento nacionalista está en crisis, pese a la intensa mediación que lleva a cabo el secretario de Estado norteamericano John Kerry, quien el jueves visita la región por novena ocasión en el año, apenas una semana después de su última gira.

El sentimiento imperante en la reunión de Doha fue que las negociaciones entre israelíes y palestinos, que entran en su quinto mes, no tendrán éxito.

Eso dejaría a Fatá, el partido nacionalista que controla las zonas autónomas palestinas en Cisjordania con una sensación de vacío. Hamas, que se apoderó de la Franja de Gaza en 2007 pero está cada vez más aislada y acosada, no está más animada. La ausencia de una agenda común, ya que el grupo islámico recurre a la fuerza mientras que Fatá sigue negociando, solo profundiza el sentimiento de fragmentación, dijeron los participantes,

Se han propuesto otras estrategias, como promover un boicot a Israel similar al que se ayudó a eliminar al apartheid en Sudáfrica, pero aún están en sus primeras etapas.

"Todos dicen que hemos llegado a un punto muerto, pero no hay alternativa", dijo Ghasan Jatib, quien fue vocero del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás.

La reunión de Doha, donde más de 200 palestinos buscaron la forma de salir del impase, fue la más grande de su género y fue albergada por el Centro de Investigaciones Arabes, un centro de estudios fundado por el gobierno de Catar.

En una muestra de la división que impera entre los políticos palestinos, los líderes y pensadores más importantes tuvieron que viajar a Doha para encontrarse en la misma habitación. Entre los asistentes estuvieron el jefe de Hamás Jaled Mashal y altas autoridades de Fatá.

Hamas quiere establecer un Estado islámico en la Palestina histórica que incluye lo que actualmente es Israel. Abás negocia la creación de un Estado en Cisjordania, Gaza y Jerusalén, los territorios conquistados por Israel en 1967, tras la Guerra de los Seis Días.

La rivalidad se convirtió en enemistad cuando Hamas se apoderó de Gaza y creó un gobierno, dejando a Abás sólo con partes de Cisjordania donde los acuerdos de la década de 1990 crearon ciertas zonas autónomas. Los intentos de reconciliación han fallado.

Aun así, un atmósfera jovial dominó en la conferencia de Doha. Cuando Mashal entró en la sala de conferencias de un lujoso hotel, abrazó a los líderes de Fatá sentados en la primera fila, y luego los recibió dos veces en su casa en Doha.

Sin embargo, algunos participantes de la conferencia, que solicitaron el anonimato para poder hablar con franqueza, dijeron que todo parecía indicar que no habría oportunidad de terminar con la división política.

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El periodista de The Associated Press Karin Laub en la Margen Occidental contribuyó a este despacho.