Aparentemente fatigada de pelear y de repente bipartidista, la Cámara de Representantes votó la noche del jueves a favor de aliviar los recortes al gasto federal y de prevenir futuros cierres del gobierno, después que el presidente de ese cuerpo legislativo, John Boehner, desató un ataque punzante contra los grupos conservadores del partido alineados con el movimiento Tea Party que buscaron que fracasara la iniciativa.

La legislación, respaldada por la Casa Blanca, fue aprobada en una votación de 332-94. Mayorías de republicanos y demócratas votaron a favor. Se espera que la aprobación final ocurra la semana próxima, en el Senado.

Los sucesos en la cámara baja significaron cierta cooperación bipartidista tras un año de golpes y moretones de un gobierno dividido, memorable por haber provocado el cierre parcial del gobierno, el coqueteo con una cesación de pagos sin precedentes del Departamento del Tesoro y una parálisis en inmigración, control de armas y otros temas importantes para el presidente Barack Obama en su segundo mandato.

Al final, el debate en la Cámara de Representantes fue tranquilo en comparación con las críticas de Boehner --un republicano-- contra grupos conservadores al margen del Partido Republicano que a veces han sido más un obstáculo para él que los propios demócratas.

"Creo que están engañando a sus seguidores", dijo Boehner sobre los grupos, a los cuales también culpó abiertamente del cierre parcial del gobierno de hace dos meses. "Creo que están empujando a nuestros miembros hacia lugares en los que no quieren estar y, francamente, simplemente creo que han perdido toda credibilidad" por oponerse a una legislación antes de conocer sus detalles".

Boehner no mencionó organización alguna por nombre, pero pareció aludir a los grupos Heritage Action y Club for Growth, los cuales han tratado de llevar a la Cámara de Representantes más a la derecha de lo que el liderazgo republicano ha estado dispuesto a ir.

El representante republicano Paul Ryan, uno de los artífices del pacto por parte de los republicanos, explicó que la nueva iniciativa reduce el déficit en 23.000 millones de dólares. "Esto no aumenta los impuestos y recorta el gasto de una manera más inteligente", dijo el presidente de la Comisión de Presupuesto, cuya obra podría ser impugnada en 2016, cuando se realicen las primarias presidenciales republicanas.

El demócrata de segundo mayor rango, el representante Steny Hoyer, se unió a otros líderes del partido en cambiar de opinión y avalar la medida, a pesar de que él mismo señaló que representa a 62.000 trabajadores federales. Dijo que los futuros empleados del gobierno van a pagar costos de pensión más altos debido a la iniciativa. "Este acuerdo fue mejor que la alternativa" de recortes cada vez más profundos y generalizados, afirmó.

El acuerdo, negociado por Ryan y la senadora demócrata Patty Murray, presidenta de la Comisión de Presupuesto de la cámara alta, mantendría la mayor parte de los duros recortes al gasto de las agencias gubernamentales que el Partido Republicano ganó en un enfrentamiento con Obama en 2011, al tiempo que reduciría en gran medida las posibilidades de que vuelva a ocurrir un cierre parcial del gobierno, el cual debilitó políticamente al Partido Republicano en octubre.

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El periodista de The Associated Press Andrew Taylor colaboró para este despacho