El presidente ruso Vladimir Putin aprovechó su discurso sobre el estado de la nación el jueves para defender los valores conservadores y mencionó vagamente las propuestas antigay de su gobierno, al tiempo que criticó a Occidente por tratar "al bien y al mal" de la misma forma.

Rusia ha sido criticada por Occidente por la promulgación de una ley que prohíbe "la propaganda a relaciones no tradicionales", lo que de acuerdo con grupos defensores de los derechos de los gays ha dado luz verde al acoso y la intimidación. La ley ha provocado que activistas de todo el mundo llamen a boicotear los Juegos Olímpicos de Invierno, que se realizarán en Sochi en febrero.

En el discurso de 70 minutos que pronunció en el Kremlin y fue transmitido por televisión, Putin se comprometió a defender los valores de la familia tradicional, a los que llamó los cimientos de la grandeza de Rusia y baluartes contra "la así llamada tolerancia, sin género e infértil".

Lamentó que en muchos otros países se haga una "revisión de las normas morales".

"Esta destrucción desde arriba de los valores tradicionales no sólo implica consecuencias negativas para la sociedad, sino que también es inherentemente antidemocrática porque está basada en una noción abstracta opuesta a la voluntad de la mayoría", dijo Putin.

Al citar al filósofo ruso de principios del siglo XX Nikolai Berdyaev, el presidente dijo que el conservadurismo no impide que una sociedad progrese sino que "evita su caída en una oscuridad caótica y en el estado primitivo del hombre".

Esta declaración recibió aplausos entusiastas del auditorio compuesto por legisladores, jueces, líderes religiosos y autoridades federales y regionales.

Se cree que Putin es un católico devoto pero sólo en los años recientes ha promovido los valores conservadores y a la Iglesia Ortodoxa Rusa para consolidar su base de simpatizantes.