Un borrador casi definitivo de la nueva estrategia de seguridad nacional de Japón prevé el refuerzo de las fuerzas armadas para enfrentar el ascenso militar de China y el incremento de otros peligros cercanos al país.

El desarrollo de una estrategia formal de seguridad es parte de los esfuerzos del primer ministro Shinzo Abe para incrementar la capacidad de defensa y el papel internacional de Japón.

El documento refleja los cambios en las potencias globales, principalmente en la influencia relativa de Estados Unidos, protector de Japón desde hace mucho tiempo.

"A medida que el ambiente de seguridad que rodea al país se vuelve cada vez más severo, trabajamos para reconstruir nuestra política de seguridad nacional con el firme compromiso de defender las vidas y propiedades del pueblo", dijo Abe el miércoles durante una reunión en la que una comisión de expertos y legisladores discutieron el borrador.

La estrategia de seguridad nacional está modelada parcialmente en documentos similares de Estados Unidos y otros países. Es previsible que el gabinete apruebe la semana entrante la estrategia, junto con una revisión de las directrices del programa de defensa de largo plazo de Japón.

Gran parte de la estrategia es discutible, ya que muchos japoneses muestran cautela ante cualquier medida que se aparte de la constitución pacifista aprobada después de la Segunda Guerra Mundial.

Una primera señal de esta oposición fue un descenso en la popularidad de Abe el fin de semana pasado después de que su gobierno forzó la aprobación de una iniciativa para reforzar la protección de los secretos de gobierno.

Corea del Sur también se siente incómoda ante cualquier refuerzo militar japonés debido a que estuvo colonizada por Japón, en tanto que China posiblemente presentará sus protestas.

"Las acusaciones de Japón y el hincapié mediático sobre la amenaza china tienen motivos ocultos", dijo el miércoles el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Hong Ley.

"Exhortamos a Japón a que siga la corriente histórica, vaya por el camino del desarrollo pacífico y emprenda los debidos esfuerzos para el mejoramiento de los vínculos", afirmó.

Según el borrador de la estrategia de seguridad, los cambios en la influencia relativa de Estados Unidos hacen necesario que Japón amplíe sus alianzas con otras naciones. En el texto se manifiesta preocupación por la veloz expansión militar de China, así como por la capacidad nuclear y misilística de Corea del Norte.

En el documento se afirma que Japón puede contribuir a la paz y la estabilidad internacional mediante el fortalecimiento de sus capacidades diplomáticas y de defensa.

Describe la alianza de Japón con Estados Unidos como un disuasivo "indispensable", pero asegura que esto debe ser acompañado con los propios esfuerzos de Tokio para incrementar las defensas antimisiles y otras capacidades.

A fin de defender reclamos en zonas disputadas con China, el gobierno debería reforzar su defensa marítima, se afirma en el documento, que cita recientes penetraciones de China en el espacio aéreo y aguas en torno a islas disputadas en el Mar del Este de China.

En el informe también se afirma que Japón debería flexibilizar las prohibiciones a las exportaciones de armas como una forma para incrementar su cooperación en el mantenimiento internacional de la paz.

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El asistente noticioso de The Associated Press, Zhao Liang, en Beijing, contribuyó a este despacho.