La coalición de gobierno del primer ministro Enrico Letta sobrevivió el miércoles por amplio margen a un voto de confianza en ambas cámaras del parlamento, después que el partido Forza Italia de Silvio Berlusconi pasó a la oposición.

El gobierno ganó las votaciones con el apoyo de un partido nuevo de centroderecha que rompió con Berlusconi.

En un discurso ante la Cámara de Diputados, Letta convocó a un "nuevo comienzo" y esbozó una serie de prioridades para 2014, como estimular la economía, reducir el desempleo y reformar la ley electoral, que muchos consideran contribuye a la inestabilidad política del país.

Letta asumió el poder hace siete meses después que ningún partido tuviera una mayoría en el Senado, obligando a una coalición complicada de viejos rivales políticos. Berlusconi no logró destituir al gobierno el 2 de octubre, después que los disidentes de su partido se negaran a su llamado para retirar su apoyo. El mes pasado Berlusconi cambió su partido a la oposición después de que el senado le quitara su escaño por su sentencia por fraude fiscal.

"Siempre he considerado esta experiencia como el paso de una situación de conflicto entre enemigos tóxicos a un sistema de competencia saludable entre adversarios", dijo Letta.

A pesar de ello, hubo señales de tensión en el discurso de Letta. Habló sobre el líder del Movimiento 5 Estrellas de oposición, Beppe Grillo, por haber incitado a los policías a no dar su protección a políticos italianos atacados por manifestantes distribuidos por el país.

Letta dijo que las instituciones deben inspirar respeto "aún más durante los periodos difíciles", y advirtió sobre imbuir la política "con acciones ilegítimas y palabras que respaldan la violencia".