El presidente de Mianmar perdonó a 44 presos políticos en una decisión que se toma coincidentemente mientras el país es sede de los Juegos del Sudeste Asiático.

La mayoría de los liberados el miércoles son activistas acusados bajo una ley de asamblea pacífica que impone una pena máxima de un año en prisión a quienes protesten sin permiso de las autoridades.

Bo Kyi, miembro del Comité de Escrutinio a los Presos Políticos, que recomienda la liberación tras estudiar los casos, dijo que aproximadamente otros 50 presos políticos siguen detenidos. Más de 1.000 personas habían sido liberadas con anterioridad.

La continua detención de presos políticos en Mianmar ha preocupado a Estados Unidos y otros países de Occidente que desean promover la transición del país hacia la democracia tras un régimen militar de medio siglo.

Mianmar sigue usando los Juegos del Sudeste Asiático, que se desarrollan del 1 al 22 de diciembre, para exhibir su transformación de un marginado internacional a una democracia en ciernes.