La segunda ciudad más grande del estado de Nueva Jersey ha adoptado una novedosa manera de controlar las armas al requerir que los fabricantes de armas que participan en licitaciones para contratos municipales respondan preguntas sobre sus posiciones respecto a temas de seguridad en el uso de armas.

Se cree que Jersey City, una ciudad de 250.000 habitantes situada en la margen del río Hudson, es la primera municipalidad en Estados Unidos en incorporar preguntas de responsabilidad social en las licitaciones de sus contratos públicos.

El alcalde Steven Fulop desea que las municipalidades se valgan de su capacidad de compra para influenciar el diálogo sobre la seguridad de armas en el país.

Las especificaciones de las licitaciones que se emitirán el miércoles --para la compra de armas por un valor de 200.000 dólares y municiones por 150.000 dólares-- incluyen seis preguntas referentes a los antecedentes de los vendedores sobre seguridad en el manejo de armas. Una de ellas pregunta si el fabricante se comprometería a impedir que sus armas aparezcan en videojuegos violentos. Otra pregunta es qué hace la compañía para combatir el contrabando de armas.

"Creo que podemos replantear el diálogo en base a cómo asignamos contratos", dijo Fulop a The Associated Press. "No podemos hacerlo nosotros solos. Le esperanza es que el modelo sea copiado en otras áreas urbanas, y podamos hacer que lleven la lid hasta donde Washington no pudo".

Fulop dijo que la idea de usar la capacidad de compra de las ciudades para influenciar el diálogo del control de armas a nivel nacional ha sido producto de la frustración. Hemos notado que en el año desde que 20 niños y seis maestras fueron asesinados en una escuela primaria de Connecticut, el Congreso no ha aprobado ninguna medida importante sobre la seguridad de en el uso de armas, y Nueva Jersey aprobó sólo medidas que incrementaban el uso. Sin embargo, Nueva Jersey es el tercer estado con las leyes para uso de armas más estrictas del país, según informa la Campaña Brady para Prevenir la Violencia con las Armas.

Los departamentos de policía municipales figuran entre los principales clientes de los fabricantes de armas, después de los militares.