El líder del movimiento de protesta en Tailandia dijo el martes tener poder sobre las actividades del gobierno, emitiendo órdenes a funcionarios sobre los que carece de autoridad.

Las osadas órdenes del líder opositor Suthep Thaugsuban no dejaron entrever cómo ni cuándo podría resolverse la crisis política en Tailandia.

La primera ministra Yingluck Shinawatra había dicho poco antes que no renunciará antes de las elecciones nacionales del 2 de febrero. Sus adversarios desestimaron sus declaraciones y afirmaron que designarán a su propio gobierno.

Yingluck habló un día después de anunciar las elecciones y también al día siguiente de que Suthep instó a más de 150.000 partidarios a que permanecieran en las calles e insistió que su movimiento tiene más derecho al poder que el gobierno.

La afirmación --no respaldada por la ley ni mediante el control de ninguna institución estatal-- ha sido de todos modos tomada seriamente por los manifestantes y algunos en la prensa.

Los inconformes quieren la salida de Yingluck, a quien acusan de ser la fachada de su hermano multimillonario, el ex primer ministro Thaksin Shinawatra, quien vive en un exilio autoimpuesto para evitar ser encarcelado por una condena de corrupción, pero que todavía mantiene una enorme influencia en el país.

Suthep, en un discurso el martes por la noche, dijo que su grupo ordena que Yingluck sea juzgada por insurrección por "tratar de derrocar la Constitución", el mismo cargo por el que él enfrenta una orden de arresto.

Dijo también al jefe de policía que retire a todos sus efectivos de sus puestos en 12 horas y que los soldados protejan las oficinas del gobierno.

El lunes, Suthep instó a los empleados públicos a reportarse a su grupo en vez de al gobierno, y pidió a los ciudadanos que formen sus propias fuerzas de seguridad vecinales en vez de la policía. Los manifestantes han instigado a la policía por considerarla defensora del gobierno a ultranza.

Suthep dijo el martes por la noche que su "Comité Popular de Reforma Democrática" designará a un primer ministro "aceptable para el pueblo".

Las calles de Bangkok estaban tranquilas el martes, un feriado nacional, después de semanas de agitación política, a veces violenta.