Luego de seis horas de acalorado debate, el Senado se aproximaba el martes a votar el proyecto de ley que regula y legaliza el uso de la marihuana, que de ser aprobado transformará a Uruguay en el primer país del mundo en tener un mercado reglamentado de cannabis desde el cultivo hasta su compra por el público en una red de farmacias.

El proyecto cuenta con el respaldo del presidente José Mujica. La bancada oficialista, que tiene mayoría en el Senado, ha anunciado que votará monolíticamente el proyecto para lograr su aprobación.

El encendido debate, seguido desde las barras por decenas de periodistas provenientes de distintas partes del mundo, no permitió acercar las posiciones entre los dos bloques parlamentarios.

El oficialismo mostró su entusiasmo con el paso que se apresta a dar. La ley representa "una política decidida e innovadora frente al crimen organizado", dijo el senador oficialista Roberto Conde. Su compañera de bancada, la senadora Constanza Moreira señaló que "esta ley nos vuelve a poner a la vanguardia de América Latina. Para muchos de nosotros hoy es un día histórico. Muchos países de América Latina, y muchos gobiernos, tomarán esta ley como ejemplo".

Pocas horas antes de entrar al recinto parlamentario, el senador Luis Gallo dijo a la Associated Press que la ley, promovida por el presidente José Mujica, es necesaria porque el modelo prohibicionista de las drogas fracasó. "Creemos que es necesario buscar una estrategia de manejo que controle y regule el consumo y la producción. Esto no es liberalización de la marihuana. Se la podrá consumir dentro de ciertos parámetros fijados por la ley. Yo pienso que va a disminuir el consumo".

Mujica ha señalado que el objetivo de este "experimento" es quitarle el mercado de la marihuana al narcotráfico y no estimular el consumo de la droga. El gobierno ha lanzado en televisión una campaña advirtiendo de los riesgos de la marihuana para la salud.

Justamente la definición de "experimento" dada por Mujica fue el centro de las críticas más duras de la oposición.

"Es terrible hacer un experimento con la gente de un país", dijo el senador Luis Lacalle, del Partido Nacional, ex presidente del Uruguay entre 1990 y 1995.

"Yo le diría al señor (George) Soros, al señor (David) Rockefeller y al señor presidente de la República, que con los uruguayos no se experimenta, que los uruguayos no somos cobayos de laboratorio", dijo por su parte el senador Pedro Bordaberry, del Partido Colorado, quien recordó que Mujica ha dicho que la iniciativa se trataba de un "experimento".

Varios senadores oficialistas dijeron que Mujica usó la palabra "experimento" como sinónimo de "experiencia".

"Esto es una experiencia mirada por el mundo, en función de que es nueva esta estrategia que se quiere abordar. Porque es una regulación parcial solamente de una droga, en su consumo y su producción", dijo el senador Gallo.

La ley fija en 40 gramos la cantidad mensual de marihuana que podrá comprar cada ciudadano mayor de 18 años en las farmacias.

Los partidos de oposición votarán contra de la ley por entender que fomentará el consumo de drogas, y algunos de sus legisladores ya han anticipado su voluntad de trabajar para derogarla, incluso convocando a un plebiscito.

La ley ya fue aprobada en la Cámara de Diputados en julio. Si el Senado no le introduce cambios al texto, la ley entraría en vigencia salvo que el presidente Mujica --que la apoya en forma entusiasta-- decida vetarla.

Se prevé que el debate se prolongue varias horas y que la votación ocurra el martes por la tarde o la noche.