Doce naciones que negocian una zona de libre comercio desde Chile hasta Japón no consiguieron el martes llegar a un acuerdo final en conversaciones en Singapur, pero indicaron que estaban cerca.

El acuerdo encabezado por Estados Unidos es una parte importante del cambio de política exterior del presidente Barack Obama en dirección a Asia, y es negociado además por Australia, Brunei, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.

Las negociaciones se han visto trabadas por desacuerdos sobre acceso a mercados, especialmente para productos agrícolas, protecciones ambientales y propiedad intelectual.

Washington había dicho que esperaba que el acuerdo comercial fuese completado para finales del año.

Luego de cuatro días de reuniones en Singapur, los ministros emitieron una declaración el martes en la que dijeron que "se había conseguido un "progreso substancial" hacia la finalización de la Asociación Transpacífico. Dijeron que habían identificado soluciones potenciales para la mayoría de los asuntos pendientes y que se reunirán de nuevo el mes próximo.

Deborah Elms, profesora de la Universidad Tecnológica Nanyang, en Singapur, dijo que el tono de la declaración indica que los negociadores tienen "una comprensión muy clara" de lo que sería un acuerdo final.

Elms, que sigue de cerca las negociaciones, dijo que esperaba que el acuerdo sea concluido en marzo. Otros observadores han dicho lo mismo.

El Representante Comercial de Estados Unidos Michael Froman dijo: "Es fácil conseguir un acuerdo rápido: uno simplemente baja el nivel de ambición. No hubo tentaciones de hacer eso". En una teleconferencia con reporteros tras las charlas, Froman dijo que los 12 países están centrados en alcanzar un acuerdo "de alto nivel".

Las negociaciones buscan reducir aranceles sobre bienes y servicios a casi cero. Tratan además de asegurar que compañías extranjeras que operan en esos mercados tengan las mismas posibilidades que las compañías estatales, y que sus productos no sean falsificaciones.

El bloque incluye países en desarrollo con grandes expresas propiedad del estado, como Vietnam y Malaysia, además de naciones ricas como Estados Unidos y Japón.

El acuerdo abarcaría una tercera parte del comercio mundial y 800 millones de personas.

Cualquier acuerdo tiene que ser ratificado por el Congreso estadounidense, donde los demócratas en particular están pidiendo estrictas cláusulas de protección ambiental y laboral y contra la manipulación monetaria. Para simplificar la ratificación, el gobierno de Obama quiere primero que el Congreso apruebe una ley que le dé autoridad para negociar acuerdos comerciales que la legislatura puede aprobar o rechazar, pero no modificar.

Organizaciones no gubernamentales también han estado tratando de influenciar el acuerdo para conseguir beneficios para los pobres.

Temen, entre otras cosas, que el costo de las medicinas suba en países como Vietnam porque compañías farmacéuticas estadounidenses están presionando para largos períodos de protección de patentes, lo que retrasa el desarrollo de versiones genéricas.

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El periodista de la Associated Press Matthew Pennington en Washington contribuyó a esta historia.