El nominado del presidente Barack Obama para dirigir el Servicio de Rentas Internas dijo el martes a una comisión del Senado que él se esforzará en recuperar la confianza del público tras el escándalo con el movimiento Tea Party.

Ello incluso en momentos en que el IRS (siglas en inglés del servicio) adquiere nuevas responsabilidades con la ley de gastos médicos promovida por Obama.

John Koskinen también advirtió que los recortes presupuestarios afectan la capacidad de la agencia de recaudar impuestos y aplicar las leyes tributarias.

"En cada área del IRS los contribuyentes deben poder confiar en recibir un trato imparcial, cualquiera que sea su pasado o filiación", declaró Koskinen al Comité Financiero del Senado. "La confianza del público es el bien más importante y valioso con que cuenta el IRS".

Obama postuló en agosto a Koskinen, de 74 años, un ejecutivo retirado de los sectores público y privado con experiencia en administrar organizaciones en crisis.

Parece probable que el Senado lo confirmará al puesto por un período de cinco años. Tanto el senador Max Baucus, presidente del Comité Financiero, como Orrin Hatch, el republicano de mayor jerarquía en el papel, apoyan su nombramiento.

Con todo, la audiencia de confirmación fue interrumpida el martes después que los republicanos invocaron una norma escasamente utilizada según la cual las comisiones no pueden reunirse más de dos horas después que el Senado inicie su sesión diaria. La sesión comenzó a las 10 a.m. hora local, de manera que la del Comité de Finanzas, interrumpida por varias votaciones, fue detenida bruscamente al mediodía.

Dicha norma suele ser ignorada, pero en esta ocasión no fue así, ya que los republicanos están molestos porque los demócratas modificaron recientemente las normas para facilitar la confirmación de los postulados por el presidente sin apoyo de la oposición.

Baucus, demócrata por Montana, dijo que convocará rápidamente a la audiencia con la esperanza de que la comisión la apruebe y la envíe al Senado en pleno para su aprobación. El IRS no cuenta con un comisionado confirmado desde hace más de un año.

El IRS fue objeto de muchas críticas en mayo cuando funcionarios de la entidad reconocieron que los agentes habían investigado indebidamente a grupos del Tea Party y otras organizaciones conservadoras cuando solicitaron el estatus de exención fiscal. El Departamento de Justicia y tres comisiones del Congreso, incluida la de Finanzas, iniciaron investigaciones.

Las pesquisas, que aún no han concluido, han mostrado que empleados de las oficinas del IRS en Cincinnati comenzaron a escoger específicamente a grupos políticos conservadores para investigarlos a principios de 2010, y siguieron haciéndolo hasta 2012. Supervisores del IRS en Washington dirigieron las investigaciones, pero hasta ahora no se han dado a conocer pruebas de que alguien fuera de la entidad conocía de esas actividades o las dirigía.

Después que eso salió a la luz pública, Obama exigió la renuncia del comisionado en funciones del IRS y varios altos funcionarios fueron despedidos o se les permitió retirarse. Douglas Shulman, nombrado por el presidente George W. Bush y comisionado interno cuando ocurrieron las investigaciones, abandonó el cargo el año pasado cuando concluyó su período.

___

Stephen Ohlemacher está en Twitter como: http://twitter.com/stephenatap