Shane Del Rosario, peleador peso completo de la UFC, falleció el lunes, casi dos semanas después de sufrir un infarto cardíaco. Del Rosario tenía 30 años.

La UFC y la familia de Del Rosario anunciaron su fallecimiento. El peleador había estado hospitalizado en el Condado Orange, de donde era originario, desde el 26 de noviembre.

"Es verdadera asombroso darse cuenta de cuántas vidas tocó Shane de una manera tan positiva", expresó la familia de Del Rosario en un comunicado entregado a The Associated Press.

"Como siempre, Shane luchó duro, pero le llegó la hora de marcharse en paz. Vamos a echar de menos su gran sonrisa, sus fuertes abrazos, lo que ofrecía a los demás, y su gran espíritu. Era una gran persona".

Jason House, manager de Del Rosario, dijo que sus médicos creen que tenía un defecto congénito del corazón. La familia del peleador está interesada en crear una fundación caritativa para ayudar en las investigaciones síndrome del QT largo, una anomalía cardíaca que puede haber contribuido al infarto que sufrió el mes pasado.

Del Rosario era luchador de artes marciales mixtas desde 2006 y también compitió en torneos de kickboxing y muay thai. Fue el primer estadounidense que ganó el campeonato mundial de muay thai de la WBC en la categoría de peso pesado, en 2007.

Del Rosario ganó sus primeras 11 peleas profesionales en la MMA cuando competía en Strikeforce, M-1 Global y otras promociones, antes de pasarse el año pasado a la UFC, donde perdió sus dos primeras peleas. Fue derrotado por Stipe Miocic y Pat Barry, su último oponente en diciembre de 2012.

Del Rosario tenía programado combatir en UFC 168 el 28 de diciembre, pero se retiró el mes pasado con una lesión en una costilla.

"Que en paz descanse una de las mejores personas que he tenido el honor de conocer y de considerar mi mejor amigo", dijo el lunes en Twitter Ian McCall, peso mosca de la UFC. McCall era compañero de equipo y de habitación de Del Rosario.

La familia dijo que respetará el deseo del luchador de donar sus órganos.

"Tenía pasión en ayudar a los demás y siempre estaba listo para ofrecer una mano amiga, una sonrisa y aliento a cualquier persona, no sólo a su familia y amigos, sino a cualquier extraño", expresó la familia de Del Rosario en su comunicado.

"Siempre puso a los demás primero que a sí mismo y era capaz de dárselo todo a cualquiera. Le ofreció alegría verdadera y felicidad a todos los que tocó".