Bob Filner fue sentenciado el lunes a tres meses de arresto domiciliario y tres años de libertad condicional por haber hostigado a mujeres cuando era alcalde de San Diego, lo que completa la caída del ex legislador demócrata de diez períodos que hace apenas un año consiguió el sueño de su vida de ser elegido líder de la octava ciudad más grande de Estados Unidos.

Filner, que renunció en medio de numerosas denuncias de hostigamiento sexual, se declaró culpable en octubre de un delito grave y dos menores por haber puesto su brazo alrededor del cuello de una mujer, besado a otra a la fuerza y haberle agarrado las nalgas a una tercera.

El juez Robert Trentacosta impuso la misma sentencia que la fiscalía había recomendado en un acuerdo con el acusado. Filner, de 71 años, enfrentaba una posible pena de hasta tres años de prisión por el delito grave y un año adicional por cada delito menor.

El juez aclaró que el ex alcalde no puede buscar ni ocupar un cargo de elección pública durante el período de libertad condicional.

Filner, que está divorciado, fue declarado culpable por retener a una mujer contra su voluntad en un acto de recaudación de fondos el 6 de marzo y de aplicar fuerza adicional cuando ella se resistió. Su abogado, Jerry Coughlan, dijo que le pasó el brazo por el cuello y así la inmovilizó.

Los delitos menores fueron por besar a una mujer en los labios por la fuerza en un "Encuentro con el alcalde" el 6 de abril y por haber agarrado de las nalgas a otra mujer en un mitin el 25 de mayo en Mission Bay. No se dio a conocer el nombre de ninguna de las víctimas.

Unas veinte mujeres han dicho públicamente que fueron objeto de hostigamiento sexual por parte de Filner. Sus acusadores incluyen una contralmirante retirada de la Armada, una decana de la Universidad Estatal de San Diego y una bisabuela que trabaja como voluntaria respondiendo consultas de ancianos en la alcaldía.

Los cargos no incluyen a la ex directora de comunicaciones de Filner, Irene McCormack Jackson, quien aceleró la caída del alcalde al ser la primera en denunciar públicamente hostigamiento sexual en julio. Ha interpuesto una demanda contra él y la ciudad en la que afirma que le pidió que trabajara sin bragas, le exigió besos, le dijo que la quería ver desnuda y la abrazó por el cuello mientras le susurraba al oído.

Filner desapareció de la vista del público después de dejar el cargo el 30 de agosto, menos de nueve meses después de que comenzó un período de cuatro años al frente de la alcaldía. No dijo casi nada cuando reapareció seis semanas después para declararse culpable, pero su abogado declaró a la prensa que se "disculpaba profusamente" por su comportamiento.